La negativa de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) de Brasil a aprobar el uso de la vacuna rusa Sputnik V se debe al presidente Jair Bolsonaro “y su política externa”, afirmó hoy el exministro de Salud y actual diputado federal Alexandre Padilha.

"El gran culpable de todo esto es Bolsonaro y su política externa, que coloca a Brasil en el aislamiento y que hace que sus ministros tengan una postura pasiva ante la pandemia", criticó Padilha, para quien la Anvisa quedó en una situación “incómoda”.

Ayer, en ente regulador brasileño aprobó por unanimidad el veto a la importación de la vacuna rusa alegando riesgos para la salud pública con la información disponible hasta este momento.

Padilha ironizó sobre el hecho de que los técnicos de Anvisa deben “pedir informaciones por correo electrónico mientras la vacuna ya había sido aprobada en más de 60 países”.

El diputado, titular de Salud entre 2011 y 2014, en el primer mandato de Dilma Rousseff, consideró que Bolsonaro podría haber mostrado más interés y que la cartera sanitaria podría haber creado desde el principio un comité bilateral con las autoridades rusas para que la información fluyera más fácilmente.

A pesar de las críticas, el exministro descartó que la agencia reguladora brasileña haya sido politizada y remarcó que el dictamen fue estrictamente técnico, pero advirtió que "falta claridad" en uno de los argumentos clave para vetar la vacuna, la existencia de adenovirus replicantes, que podrían reproducir la infección en las personas vacunadas.

El exministro expresó preocupación por el daño que la evaluación de la Anvisa, realizada sin las informaciones completas, pueda causar en la imagen de la vacuna, según la agencia Sputnik. (Télam)