Militares retirados y dirigentes del derechista Partido Republicano homenajearon hoy la figura del general Manuel Baquedano, héroe de la llamada Guerra del Pacífico, frente a su estatua, centro de manifestaciones ciudadanas cada semana y con planes ahora de ser retirada, según las autoridades, transitoriamente.

Unas 50 personas entre exmilitares del Ejército, el excandidato presidencial y jefe del Partido Republicano, José Antonio Kast, y el candidato de esa fuerza, Rojo Edwards, llevaron una ofrenda floral a Baquedano y al soldado desconocido, ubicada a los pies del militar.

Se trató de un gesto de protesta hacia la decisión del Consejo de Monumentos Nacionales que anoche anunció que retiraría “transitoriamente la obra para trabajos de reparación”.

Hecho en piedra y bronce por el Virginio Arias, la escultura fue objeto de pintadas e intentos de incendiarla, derrumbarla o cortarle los pies al caballo en las manifestaciones que cada viernes miles de ciudadanos encaran contra la gestión del presidente Sebastián Piñera.

"Como Gobierno vamos a reponer la estatua del general Baquedano en la Plaza Baquedano. Primero, como un reconocimiento del tremendo aporte que hizo al ganar la Guerra del Pacífico. Segundo, porque queremos manifestar nuestro aprecio y respeto por nuestros héroes", aseguró Piñera, según el diario El Mercurio.

Insistió además en que se trata solo de una tarea de reparación y que la obra volverá a la plaza, que en verdad se denomina Plaza Italia, aunque se la suele llamar por el nombre del general.

Las posturas más fuertes en defensa de la permanencia de la estatua es de los partidos de derecha, como Renovación Nacional (RN) y la Unión Demócrata Independiente (UDI).

“Una vez que el general Baquedano deje la Plaza Italia, lo que va a ocurrir es que finalmente va a haber presión y no van a haber pantalones para que vuelva. Por tanto yo pido de una vez por todas que la violencia no le gane a la historia”, reclamó el senador de RN Francisco Chauán.

El diputado de UDI Sergio Bobadilla, en tanto, consideró “inaceptable, impresentable la decisión que se ha tomado, porque esta es una demostración de debilidad frente a los violentistas” y juzgó a la salida de la obra “en definitiva una derrota para la democracia y una victoria para los violentistas".

El senador socialista Alvaro Elizalde, en cambio, propuso una consulta ciudadana para resolver el futuro de la escultura. "Son los ciudadanos quienes tienen que decidir cuál va a ser la nominación que se le va a dar a este espacio”, evaluó.

Baquedano estuvo más de 40 años en el Ejército chileno, y además de intervenir en la Guerra del Pacífico –Chile contra Perú y Bolivia, entre 1879 y 1884- fue presidente provisional del país y senador. (Télam)