Celso Amorin, excanciller de Brasil de el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011) y principal asesor en temas internacionales del candidato en las presidenciales de octubre, afirmó hoy que intentar aislar a Rusia es un error, en referencia a las sanciones que recibe por parte de las potencias occidentales por su invasión a Ucrania..

"No se puede aislar a Rusia, o la transformarás en un país cuyo rencor con occidente será cada vez mayor, y de paso, harás que se aproxime cada vez más a China", afirmó Amorin en una entrevista con el diario O Globo, citado por Sputnik.

Según el excanciller, las sanciones aplicadas por los países occidentales contra Rusia por la invasión lanzada en Ucrania en febrero acabarán teniendo un efecto contraproducente para sus intereses.

Amorin, que dirigió el Ministerio de Relaciones Exteriores durante los dos mandatos de Lula, advirtió sobre los peligros de aislar una economía "tan grande y estratégica" como la de Rusia.

Las sanciones también están fortaleciendo los lazos entre Moscú y China, señaló.

Y en ese sentido, destacó: "No tengo nada contra China, al contrario, pero no consigo entender el interés de los países occidentales, sobre todo EEUU, en fortalecer la relación entre China y Rusia".

Amorim también confesó que por primera vez desde la crisis de los misiles cubanos entre Estados Unidos y la antigua Unión Soviética en la década de 1960, le preocupa un riesgo nuclear real. “Todas las semanas hay un artículo sobre el uso de armas nucleares. Creo que es una irresponsabilidad no buscar la paz de manera más efectiva”..

El excanciller afirmó que si Lula es nuevamente elegido presidente en octubre, Brasil reorganizaría el Mercosur y restablecería las relaciones diplomáticas con Venezuela, por su importancia a nivel regional, tal como lo está haciendo el presidente electo Gustavo Petro en Colombia.

“¿Cómo vas a hacer un programa por la Amazonía sin Venezuela?”, dijo. “Tener relaciones diplomáticas no significa aprobar un gobierno”, indicó.

Amorim también aseguró que para reconstruir la imagen de Brasil en el mundo habría que ir más allá de las palabras, y citó el posible nombramiento de enviados especiales capaces de realizar discusiones de alto nivel sobre la agenda climática o los derechos de los pueblos indígenas, por ejemplo.

Al ser consultado sobre si aceptaría una invitación de Lula para asumir de nuevo la Cancillería, Amorim no lo descartó: "Jamás me negaré a lo que el presidente Lula crea que necesita, pero nadie es indispensable", apuntó.

El exministro sigue siendo el principal consejero de Lula en política externa, además de uno de los ministros más respetados de su etapa en el Gobierno.

Acaba de publicar el libro "Lazos de confianza. Brasil en América del Sur", centrado en las relaciones entre Brasil y los vecinos del subcontinente. (Télam)