El Parlamento Europeo votará hoy si aprueba el acuerdo comercial de la Unión Europea (UE) con el Reino Unido, la última etapa del largo proceso del Brexit, un tema que todavía genera tensión entre Londres y Bruselas por cuestiones como las cuotas de pesca, los controles aduaneros en Irlanda del Norte y las vacunas contra el coronavirus.

La jornada de definición llega en medio de amenazas por parte de Francia de adoptar "medidas de reciprocidad" a los servicios financieros británicos si no se aplica de inmediato la parte del acuerdo referida a los derechos de pesca.

"El Reino Unido espera de nuestra parte un cierto número de autorizaciones de servicios financieros. No los otorgaremos sino tenemos garantías sobre cuestiones de pesca y otros asuntos", dijo a la prensa el secretario de estado francés para asuntos europeos, Clément Beaune.

La votación será hoy, tras un debate plenario, pero el resultado no se anunciará oficialmente hasta mañana, precisó la agencia de noticias AFP.

"Espero que el texto sea votado por una mayoría de al menos tres cuartos", dijo el socialdemócrata alemán Bernd Lange, presidente de la comisión Comercio Internacional.

La votación irá acompañada de una resolución parlamentaria no vinculante en la que los eurodiputados califican el Brexit de "error histórico".

Las relaciones bilaterales están en sus peores momentos tras la decisión británica de abandonar el mercado único, lo que es oficial desde el 31 de enero de 2020, pero que se hizo efectiva el primer día de este año.

En el ámbito comercial, las exportaciones europeas al Reino Unido cayeron un 20,2%, mientras que las importaciones británicas de la UE descendieron un 47% en los dos primeros meses de 2021, según Eurostat, la agencia de estadísticas de la UE.

A ello se suma una crisis de confianza entre los dos socios, tras varias decisiones del Gobierno del primer ministro británico Boris Johnson que ponen en duda el anterior acuerdo con la UE, el tratado del Brexit de 2019, que organiza el divorcio.

Los europeos critican especialmente a Londres por violar el protocolo para Irlanda del Norte al aplazar ciertos controles aduaneros y sanitarios entre esta región y el resto del Reino Unido.

Para evitar el regreso de una frontera física entre Irlanda del Norte y la vecina República de Irlanda -país miembro de la UE- Londres y Bruselas acordaron unas disposiciones especiales.

Por éste protocolo, la provincia británica permaneció bajo las normas del mercado único europeo y los controles aduaneros trasladaron al mar de Irlanda, entre la isla y el resto del Reino Unido.

En su mensaje a los eurodiputados, Von der Leyen aseguró que la UE "no dudará" en utilizar contra el Reino Unido las medidas unilaterales de corrección previstas en el acuerdo, si se tornan necesarias.

"El Gobierno británico no debe interpretar [el voto del martes] como una señal de que bajamos la guardia", advirtió el eurodiputado socialdemócrata austriaco Andreas Schieder.

Desde el acceso efectivo de los pescadores europeos a las aguas británicas hasta el lugar que ocupan los servicios financieros de la City londinenses en el mercado único, varios puntos de fricción siguen sin resolverse.

A esto se sumo la disputa por los retrasos en el suministro de vacunas de AstraZeneca a la UE, con el bloque acusando al laboratorio de desviar las dosis que le correspondían al Reino Unido. (Télam)