La eurodiputada socialista belga Maria Arena renunció hoy como presidenta de la Subcomisión de Derechos Humanos del Parlamento Europeo después de que su nombre fuera vinculado con varios imputados de su misma investidura por los presuntos sobornos para lavar la imagen de Qatar como sede del campeonato mundial de fútbol recientemente concluido.

La renuncia se produjo aun cuando Arena no está siendo formalmente investigada por la Justicia belga y mantiene su acta como eurodiputada.

En diciembre pasado, Arena anunció a través de Twitter que dejaba "temporalmente" la presidencia de esta subcomisión "tras las revelaciones de sospechas de corrupción relacionadas a Qatar en el Parlamento Europeo" y de que una de sus asistentes parlamentarias fuera investigada "en el marco de este asunto" que pasó a denominarse "Qatargate".

Entonces, dijo que daba ese paso temporalmente "hasta que todo" se aclarara, y hoy confirmó que su dimisión es definitiva, en una declaración remitida a la agencia de noticias Belga que recogió la española Europa Press.

A la espera de que los eurodiputados elijan a otro titular, el primer vicepresidente de la subcomisión asumirá el cargo provisionalmente.

La eurodiputada socialista no fue imputada ni la Justicia belga pidió al Parlamento Europeo la suspensión de su inmunidad, como sí hizo con otros eurodiputados implicados.

Empero, su nombre aparece como contacto frecuente del exeurodiputado Pier Antonio Panzeri, que los investigadores consideran actor principal en la red para llegar a otros colegas suyos y personal parlamentario.

Panzeri, fundador de la ONG Fight Impunity a través de la que se vehicularon contactos con eurodiputados, es el principal imputado en la investigación que se reveló en diciembre, cuando la Justicia belga realizó las primeras detenciones y registros en despachos y viviendas de personas vinculadas al Parlamento Europeo.

Además de Panzeri, otras tres personas permanecen en prisión preventiva en Bélgica acusadas de pertenecer a una organización criminal, blanqueo de capitales y corrupción, entre ellas la vicepresidenta cesada del Parlamento Europeo Eva Kaili y su pareja, el asistente parlamentario Francesco Giorgi.

En la sesión plenaria de la próxima semana en Estrasburgo, Francia, la Eurocámara activará el procedimiento formal para tramitar el pedido de la Justicia belga de suspender la inmunidad parlamentaria de otros dos eurodiputados, el belga Marc Tarabella y el italiano Andrea Cozzolino, para ser investigados. (Télam)