El Gobierno de Etiopía reconoció hoy que sus fuerzas dispararon contra un equipo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en la conflictiva región de Tigré debido a que la comitiva ignoró las instrucciones para detenerse en un puesto militar, informó un portavoz oficial.

"Algunos miembros del equipo de la ONU fueron detenidos y otros recibieron disparos", informó Redwan Hussein, portavoz del Ejecutivo en esta emergencia.

Agregó que "se saltaron dos retenes para conducir sus vehículos donde no tenían autorización, y después de que se les indicara que no podían ir. Cuando estaban a punto de saltarse el tercero, fueron tiroteados y detenidos".

El tiroteo ocurrió en momentos en que los miembros de la ONU y las agencias de ayuda humanitaria continúan intentando acceder al norte de Etiopía, más de una semana después de que cesaran los combates contra fuerzas separatistas, el 28 de noviembre.

Según la cadena BBC de Londres, citada por la agencia de noticias Europa Press, el equipo de la ONU atacado habría intentado llegar a un campo de refugiados eritreos en Tigré.

Durante una conferencia de prensa en la capital Adís Abeba, Redwan insistió en que el personal de la ONU fue culpable del incidente ocurrido anoche cerca de la localidad de Shire, reseñó la agencia de noticias AFP.

"Se habían lanzado a una especie de expedición aventurera y este país no es tierra de nadie, tiene un Gobierno", enfatizó.

"Si se le dice a alguien que no vaya, entonces debe acatarlo. No se puede ignorar una advertencia gubernamental y después tratar de pasar por encima de todos", abundó.

Miles de personas murieron en los combates que se iniciaron el 4 de noviembre entre fuerzas gubernamentales y leales al Frente de Liberación del Pueblo de Tigré (TPLF), secesionista.

Casi 50.000 civiles huyeron hacia Sudán y unos 600.000 que viven en Tigré dependen de la distribución de alimentos, inclusive ya desde antes que comenzaran los choques armados.

La semana pasada, el Gobierno y la ONU llegaron a un acuerdo para el acceso humanitario sin restricciones y seguro a Tigré, pero solo a las zonas bajo control gubernamental, sin que por el momento el mismo se haya producido, según denunciaron las agencias humanitarias.

Antes del conflicto, en la región vivían unos 96.000 refugiados del país vecino y Acnur, la Agencia de la ONU para los Refugiados, vino alertando que no tiene noticias de su situación y que podrían haberse quedado sin alimentos.

También han circulado informaciones de que algunos fueron obligados a regresar a Eritrea. (Télam)