España registró 17.681 nuevos casos de coronavirus y 394 muertes este fin de semana, informaron hoy las autoridades sanitarias, que decidieron limitar las celebraciones de Navidad y Año Nuevo a un máximo de 10 personas entre parientes y allegados e impusieron un toque de queda nocturno partir de la 1:30 y una prohibición de desplazamientos, salvo para reunirse con familiares.

Con los nuevos casos y decesos, el número total de contagios desde el inicio de la pandemia es de 1.702.328, mientras que el de muertos asciende a 46.646.

La incidencia acumulada en los últimos 14 días (casos por cada 100.000 habitantes) se redujo a 215,1, lo que confirma la tendencia descendente.

Este dato es mejor en España que en otros países europeos como Francia (227,3 casos), Alemania (306,6), Reino Unido (316,9), Polonia (555,1) e Italia (530,2).

Casi todas las regiones españolas permanecen cerradas a los desplazamientos de entrada y salida durante al menos los cuatro días festivos consecutivos que comenzaron el sábado pasado en la mayor parte del país, como medida preventiva para seguir frenando el contagio y evitar así un endurecimiento de restricciones durante la Navidad.

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, constató hoy una evolución epidémica favorable en las últimas semanas, pero aún a mucha distancia de llegar a 25 casos por 100.000 habitantes.

Las autoridades aplican desde hace semanas fuertes restricciones de movilidad, de relaciones sociales, de actividad comercial y de ocio para controlar la transmisión viral.

Además decidieron limitar las celebraciones navideñas obligatoriamente a un máximo de diez personas entre parientes y allegados en Nochebuena y Nochevieja, con toque de queda nocturno partir de la 1:30 y prohibición de desplazamientos, salvo para reunirse con familiares.

Por ello habrá controles aleatorios de movilidad, como durante estos cuatro días festivos, aunque Illa pidió, una vez más, responsabilidad individual para evitar que la transmisión viral se descontrole, ya que es imposible vigilar lo que ocurre en cada hogar.

"No podemos poner un policía en cada casa", subrayó Illa en la presentación de una campaña ministerial de comunicación con el lema "El mejor regalo es cuidarnos" para una Navidad segura, con mascarilla, distancia entre personas y lavado frecuente de manos. Advirtió que las limitaciones se endurecerán si la evolución epidémica es negativa.

Recordó que los brotes más importantes de Covid-19 se dan en las relaciones sociales y familiares porque es donde los ciudadanos se sienten más relajados y tienen una menor sensación de peligro.

En cuanto a la distribución de test de anticuerpos en farmacias para el autodiagnóstico, Illa pidió prudencia porque en absoluto son "un pasaporte de seguridad" y su resultado positivo ha de ser confirmado con una prueba PCR de un centro de salud.

España, un país de más de 47 millones de habitantes, ha realizado más de 19,1 millones de pruebas diagnósticas desde el inicio de la epidemia, informó el Minsiterio de Sanidad. (Télam)