España desmanteló un campamento improvisado para el procesamiento de solicitudes de asilo donde malvivían miles de migrantes africanos llegados a las Islas Canarias, luego de críticas de organismos de derechos humanos al denominado "muelle de la vergüenza".

Así lo informó la delegación del Gobierno español en el archipiélago del Atlántico, que agregó que las 830 personas detenidas el viernes en el muelle de Arguineguín, en la costa suroeste de la isla de Gran Canaria, fueron trasladadas anoche a otras instalaciones.

Los últimos en irse fueron 27 migrantes que dieron positivo por coronavirus y fueron puestos en aislamiento, informaron las autoridades, citadas por la agencia de noticias Europa Press.

Asistidos por voluntarios de la Cruz Roja, la mayoría de los 14.000 migrantes llegados a Canarias desde fines de agosto pasaron algún tiempo en el muelle de Arguineguín.

La instalación había sido criticada por organizaciones de derechos humanos y el Defensor del Pueblo de España por sus malas condiciones, tras constatar que muchos migrantes dormían solo con una manta y sin duchas.

Los eventuales solicitantes de asilo no tenían acceso adecuado a asesoramiento legal y algunas personas fueron retenidas más de los tres días que permite la ley.

Todos los migrantes fueron reubicados en instalaciones militares improvisadas con mejor infraestructura y hoteles en Gran Canaria y otras islas, dijo en charla con la prensa Anselmo Pestana, delegado del Gobierno español en el archipiélago.

El archipiélago español del Océano Atlántico frente a la costa occidental de África es más conocido por sus playas, paisajes volcánicos y otras maravillas naturales que antes de la pandemia de coronavirus atraían a millones de visitantes de países europeos.

La coalición de Gobierno progresista de España, encabezada por el presidente Pedro Sánchez, intenta reactivar las deportaciones a Marruecos, de donde provienen la mayoría de los migrantes, y otros países de África occidental.

El Gobierno ha decidió permitir el ingreso en España peninsular solo a algunos de los migrantes, en su mayoría mujeres, menores y un número reducido de solicitantes de asilo.

Más de 20.000 personas en busca de una vida mejor llegaron en 2020 al archipiélago español, frente a las 1.500 del mismo periodo de 2019.

Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), al menos 500 personas murieron este año al intentar llegar a las islas, a las que ven como un trampolín hacia Europa. (Télam)