El gobierno de Paraguay extendió las restricciones con las que busca reducir la circulación ante el brutal crecimiento de los casos de Covid-19, mientras un hospital cercano a Asunción, la capital, aparece como la imagen del colapso sanitario y con sus autoridades denunciando que no solo tienen todas sus camas ocupadas sino que ya no tiene espacio siquiera para ubicar a pacientes en sillas.

La directora del Hospital Nacional de Itaguá –en el Departamento Central, a 30 kilómetros de Asunción-, Yolanda González, reveló que están ocupadas las 210 camas con pacientes con coronavirus Covid-19, y que 84 de esas plazas son de terapia intensiva.

"Ya no hay más lugar ni para poner sillas. Es una catástrofe. Llega una ambulancia y los demás pacientes se enojan porque llevan tres días esperando por una cama mientras están sentados en sillas", expresó González, en diálogo con el diario Última Hora.

Explicó que hace tres días que el hospital ya no puede recibir enfermos y pidió a sus colegas que “ya no envíen a nadie porque los ponen en una ambulancia y los mandan”.

“Tengo las 210 camas llenas; ni con cinco amparos que me vengan encima van a poder hacer que le metamos a alguien. Estamos en uno de los peores momentos", lamentó.

La funcionaria advirtió que “si muere un paciente, ya hay cuatro esperando por ingresar en su lugar”, aunque dejó en claro que no existen problemas con los insumos y la provisión de oxígeno.

Ayer, el director de Vigilancia de la Salud, Guillermo Sequera, advirtió que el país estaba mal “pero puede ser peor”, y llamó a “parar la fábrica de casos nuevos”.

Paraguay tiene 327.229 casos positivos desde marzo del año pasado, 270.516 ya recuperados, pero la suba de casos en los dos últimos meses y la débil estructura sanitaria generó un cuadro dramático, sumado a la escasa llegada de vacunas. Ya hubo 8.115 muertos.

Aún así, las restricciones dispuestas por el Gobierno de Mario Abdo Benítez son más bien suaves.

Hoy se extendieron por decreto los límites a la circulación, permitida de 5 a 24 y los permisos para que funcionen locales gastronómicos con ambientes ventilados, uso de barbijos y sin interacción entre mesas, según la cuenta de Twitter de la Presidencia.

Los eventos sociales están permitidos bajo la responsabilidad de una persona jurídica, quien deberá controlar que los participantes respeten las medidas sanitarias y que el evento no dure más de cuatro horas, y las ceremonias religiosas deben tener un límite de 75 personas en espacios cerrados y hasta 150 en espacios abiertos. (Télam)