El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ratificó hoy la oposición de su país al ingreso en la OTAN de Finlandia y Suecia, a los que acusó de nuevo de no adoptar una postura clara contra el "terrorismo".

"No diremos 'sí' a aquellos (países) que aplican sanciones a Turquía para entrar en la organización de seguridad OTAN", aseguró Erdogan, según la agencia de noticias AFP.

Consultado sobre las intenciones de las delegaciones de Suecia y Finlandia de reunirse con funcionarios turcos, Erdogan afirmó: "Dicen que vendrán a Turquía el lunes. ¿Vendrán a persuadirnos? Que nos disculpen, pero que no se molesten".

Estas nuevas declaraciones de Erdogan se producen luego de que el fin de semana el mandatario expresara que estaba abierto a conversaciones y de que Suecia y Finlandia anunciaran que pedirían oficialmente su intención de solicitar el ingreso a la alianza.

Hoy Suecia confirmó que solicitará su adhesión a la OTAN, siguiendo los pasos de Finlandia y ratificando el giro histórico de estos dos países no alineados hacia la Alianza Atlántica, a raíz de la invasión rusa a Ucrania, que entró hoy en su día 82.

Después de cerca de dos siglos de no alineamiento militar "cerramos una era para entrar en otra", destacó la primera ministra sueca, Magdalena Andersson, en una conferencia de prensa.

Suecia espera lograr el ingreso en un plazo máximo de un año, afirmó la jefa del ejecutivo.

De todas formas, Turquía amenaza con bloquear esta adhesión y la de Finlandia a esa alianza militar.

Los nuevos miembros necesitan la unanimidad y la ratificación en los parlamentos de los países que ya forman la alianza militar.

El viernes pasado Erdogan había dicho que Turquía no era favorable a la adhesión por dar refugio a "terroristas", entre ellos milicianos kurdos, incluidos en la lista negra de Ankara, de la UE y de Estados Unidos.

Suecia, por su parte, suspendió en 2019 la venta de armas a Turquía por la operación militar turca en la vecina Siria.

Sin embargo, el sábado el gobierno turco se dijo abierto a discutir la adhesión de ambos países, pese a considerarlos santuarios de "organizaciones terroristas" kurdas.

"La amplia mayoría del pueblo turco se opone a la adhesión de esos países, que apoyan al PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán), una organización terrorista", manifestó, por su parte, el ministro turco de Relaciones Exteriores, Mevlut Cavusoglu, el sábado último. (Télam)