El expresidente de Argelia Abdelaziz Bouteflika, quien marcó la historia del país africano con sus dos décadas en el poder, fue despedido hoy en el cementerio de El Alia de la capital, Argel, reservado a los héroes de la independencia, en presencia del actual jefe del Estado, Abdelmadjid Tebboune, quien decretó duelo nacional por tres días.

Los restos de Bouteflika fueron velados en el Palacio del Pueblo, un edificio ceremonial en el centro de la capital, antes de ser llevados al cementerio de El Alia, a unos 10 kilómetros de distancia, según medios locales y la agencia de noticias AFP.

En el sector de los mártires de ese cementerio reposan los restos de los exgobernantes argelinos, junto a grandes figuras de la guerra de independencia, de 1954 a 1962.

Bouteflika, quien dejó el poder en 2019 después de 20 años, murió el viernes a los 84 años en su residencia de Zeralda, donde vivía recluido desde hacía dos años y medio.

En 2019, su intención de buscar un quinto mandato consecutivo, cuando su imagen ya estaba desgastada y muy cuestionada, desató una ola de protestas masivas en las calles que terminaron sellando su final político. Bouteflika aspiraba a seguir en el poder pese a que en 2013 había sufrido un infarto y desde entonces prácticamente ya no se lo veía en público.

El fallecido expresidente combatió durante las décadas de 1950 y 1960 por lograr la independencia de Francia.

Mientras el presidente francés, Emmanuel Macron, "acompañó en el sentimiento al pueblo argelino" por la pérdida de "una figura mayor" de ese país y de "un socio exigente para Francia", y el rey de Marruecos, Mohamed VI, también transmitió un mensaje de "compasión", el pueblo argelino vivió el entierro de Bouteflika con cierta indiferencia.

"La verdad es que tengo otras cosas mejores que hacer que interesarme en el entierro de un presidente que dejó el país en un estado lamentable; prefiero ocuparme de mis pájaros", expresó Fares, de 62 años, un jubilado que trabajó en el sector financiero. (Télam)