Cocaleros y policías volvieron a enfrentarse hoy en las calles de La Paz, la capital boliviana, en incidentes que dejaron cinco patrulleros quemados y obligaron al cierre temporal de una terminal de transporte colectivo, en medio de una disputa interna de los productores.

Dos sectores de la Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca), uno más cercano al Gobierno y otro opositor, se disputan la conducción de la organización y la sede.

La situación ha escalado tanto que el vicepresidente a cargo del Gobierno durante el viaje de Luis Arce a Estados Unidos, David Choquehuanca, convocó para mañana a representantes de las dos partes en busca de destrabar el conflicto.

Los choques de hoy comenzaron cerca del mediodía, cuando campesinos opositores intentaron ingresar a las oficinas de la Adepcoca, tomada desde el lunes por miembros de otro grupo afín al Gobierno del presidente Arce, que reclama su dirección, reseñó la agencia de noticias AFP.

Adepcoca está ubicada en un barrio de La Paz que es punto de salida hacia los valles subandinos de Yungas, donde se cultiva la coca desde antes del imperio incaico.

En la zona, se comercializa coca de manera legal para mascado, infusión y rituales religiosos aymaras, y se otorgan permisos para su distribución.

Centenares de campesinos opositores intentaron llegar al mercado, haciendo uso de petardos, piedras, palos e incluso cartuchos de dinamita, pero el recinto estaba resguardado por policías antimotines, que lanzaron gases lacrimógenos para dispersarlos.

Durante los incidentes, el cuartel policial de Villa Fátima, cerca del mercado, fue atacado por los campesinos, que quemaron cinco autos policiales, lo que obligó a la intervención de dos camiones de bomberos.

Después de algunas horas, los ánimos se calmaron y la Policía comenzó a restablecer el tránsito de personas y vehículos en la zona. La agencia AFP reseñó que se vieron imágenes por TV de al menos dos detenciones.

Hubo incidentes el miércoles y ayer, que dejaron seis heridos y 33 detenidos.

La disputa se complejizó el lunes, cuando un grupo de cocaleros intervino el mercado de Adepcoca, donde se encontraban seguidores del ahora extitular de la Adepcoca Armin Lluta, y después un sector de la entidad eligió como nuevo máximo dirigente de la entidad a Arnold Alanes, que fue reconocido por el Gobierno masista.

Sectores que no reconocen a Alanes como dirigente intentan desde ayer recuperar la sede en Villa Fátima.

La terminal de transporte de Minasa cerró hoy y, además de no haber salida ni entrada de vehículos, se evacuó al personal y los comerciantes, informó el administrador de la Terminal de Buses La Paz, Américo Gemio, citado por el sitio del diario Página Siete. (Télam)