El gobernador del departamento boliviano de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho -citado para declarar mañana como imputado en la causa que investiga el golpe de Estado de 2019 contra Evo Morales-, admitió en un video de esa época que salió recientemente a la luz que su padre, José Luis Camacho, había "cerrado un acuerdo" con militares y policías para "tumbar" al mandatario.

En el video, que en otro tramo había sido difundido a fines de ese año por el derrocado Morales desde su cuenta de Twitter, aparece el por entonces presidente del Comité Cívico Santa Cruz explicando que su padre había trazado un plan con una persona "que le ofreció 6.000 mineros cargados de dinamita para tumbar al presidente", reprodujo la agencia de noticias Europa Press.

"Cuando cerramos con todo y el día sábado, antes de que renuncie Evo Morales (un día después, el domingo 10 de noviembre), dice el tipo 'júntame a toda la gente, a todos los cívicos en la puerta del hotel, voy a dar la cara'. Hasta ese momento solo había hablado conmigo. Ya tenía 6.000 mineros llenos de dinamita para entrar y sacar a Evo Morales", asegura Camacho, aparentemente refiriéndose a una persona que no identifica.

"La charla fue larga y me dice: 'Yo te voy a tumbar a Evo Morales, pero prométeme ser presidente'. Yo le dije: 'Ahorita primero recuperemos la democracia. No, yo te garantizo que lo vamos a tumbar", señala Camacho en el video, en el que se le escucha relatar cómo el hombre en cuestión aseguraba que habría "quilombo en el aeropuerto".

Camacho fue visto como una figura clave en la caída de Morales después de las elecciones de octubre de 2019, en las que el Gobierno fue acusado de un fraude electoral por entonces no probado y luego descartado por auditorías académicas internacionales.

A los comicios les siguió un paro de 21 días, un motín policial y una solicitud de dimisión por parte de las Fuerzas Armadas hacia Morales.

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El 28 de diciembre de 2019 Morales había difundido una parte del video en la que Camacho aparece anunciando que le había pedido a la policía y al ejército no reprimir marchas contra el Gobierno, para causar un desgaste en la gestión del presidente.

"Camacho confirma que cívicos hablaron con militares y policías para derrocar a mi gobierno. Fue un golpe de Estado pese a que Áñez, Mesa y el propio Camacho intentan negarlo, el video es una prueba irrefutable. La justicia debe actuar contra los golpistas y genocidas", decía el tuit de Morales.

"Recién te das cuenta? No solo conversamos con los policías y militares para que no repriman; también coordinamos con Conamaq, mineros, ponchos rojos y obreros. Hubo cabildos en todo el país donde los bolivianos decidimos cómo terminar tu dictadura. Tu cobarde huida fue la cereza!", le respondió entonces el propio Camacho en la misma red social.

Conamaq es el Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu, una organización de las nacionalidades y pueblos indígenas de las tierras altas de Bolivia constituida en 1997.

Camacho debe presentarse mañana a la mañana en La Paz para declarar como imputado en la causa que investiga el golpe de Estado, convocado por la Fiscalía.

El líder opositor anunció que se presentará a la citación, a pesar de que grupos de partidarios de su ciudad, Santa Cruz, anticiparon que no lo permitirán porque entienden que se trata de "un ataque" hacia el gobernador.

La denominada Unión Juvenil Cruceñista (UJC) emitió un comunicado para "convocar a la ciudadanía a una vigilia con el fin de evitar el viaje del Gobernador", publicó hoy el diario cruceño El Deber, que también presentó en su página web fotografías de muñecos colgados de tono amenazante hacia Camacho en calles y puentes de La Paz.

"Facho encontrado Camacho colgado", dice una bandera al lado de un muñeco colgado que tiene una remera con una cruz esvástica en su frente.

El padre de Camacho también deberá declarar en la causa, pero lo hará en Santa Cruz debido a que le fue permitido no viajar hasta la capital boliviana por problemas de salud. (Télam)