El rey Carlos III de Inglaterra se comprometió hoy a servir de por vida al pueblo del Reino Unido y a sus otros territorios en un solemne discurso a la nación un día después de la muerte de su madre, la reina Isabel II, desde el Palacio de Buckingham. "Como la propia reina hizo con tan inquebrantable devoción, yo también me comprometo ahora de forma solemne, durante el tiempo que Dios me conceda, a defender los principios constitucionales en el corazón de nuestra nación", dijo el rey. "Y dondequiera que vivan en el Reino Unido, o en los reinos y territorios de todo el mundo, y sean cuales sean sus orígenes o creencias, me esforzaré por servirles con lealtad, respeto y amor, como he hecho a lo largo de mi vida", agregó. Por otra parte, Carlos III otorgó los títulos de príncipe y princesa de Gales a su hijo mayor, Guillermo, y a su nuera, Catalina, según reportó la agencia de noticias británica Reuters en su servicio en castellano

De este modo, el monarca transmitió los títulos que anteriormente ostentaban él y su difunta esposa Diana. "Con Catalina a su lado, nuestros nuevos príncipe y princesa de Gales seguirán, lo sé, inspirando y liderando nuestras conversaciones nacionales, ayudando a poner en el centro a los marginados, en lo que se puede prestar una ayuda vital", dijo Carlos III. El monarca, que se convirtió en príncipe de Gales en 1958, se convirtió automáticamente en rey a la muerte de su madre, Isabel II, que falleció este jueves en Escocia a los 96 años y después de haber permanecido al frente a la Casa Real británica durante un período récord de siete décadas. Finalmente, Carlos III expresó su amor por el príncipe Enrique y Meghan, su hijo y su nuera, un gesto significativo hacia una pareja cuyas relaciones con el resto de la familia han sido tensas últimamente. "También quiero expresar mi amor por Enrique y Meghan mientras continúan con sus vidas en el extranjero", dijo el rey en un solemne discurso televisado. INT/EFR/SPC NA