Al menos 120 personas murieron, mientras que unas 1.300 están desaparecidas, a causa de la peor inundación en décadas que afecta a Alemania y también a partes de Bélgica

En respuesta a las imágenes que muestran la destrucción masiva y las familias desesperadas paradas en los tejados esperando ser rescatadas, la ministra de Medio Ambiente, Svenja Schulze, dijo este viernes que "el cambio climático ha llegado a Alemania", según un informe difundido por NPR. Asimismo, el presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, expresó su conmoción por las inundaciones y dijo que era necesario tomar medidas para evitar futuras catástrofes. "Solo si asumimos la lucha contra el cambio climático de manera decisiva, podremos prevenir condiciones climáticas extremas como las que estamos viviendo", señaló en un discurso pronunciado en Berlín. Por su parte, la canciller Angela Merkel, que visita Washington esta semana, sostuvo que "las fuertes lluvias e inundaciones no reflejan del todo lo que ha sucedido" en Alemania. "Aún no conocemos el número de muertos, pero será alto", dijo

"Algunos murieron en sus sótanos, otros como bomberos que intentaban llevar a otros a un lugar seguro", describió. El número de desaparecidos declarado podría explicarse en que las carreteras se encuentran interrumpidas, lo mismo que el servicio telefónico. En su despedida a Estados Unidos como canciller, previo a las elecciones del 26 de septiembre para reemplazarla, Merkel se reunió el jueves con el presidente Biden en la Casa Blanca: el cambio climático fue uno de los temas de su agenda. Transmitió la zozobra que atraviesan los gobiernos regionales en el oeste de Alemania en su lucha contra las inundaciones provocadas por la lluvia para rescatar a cientos de personas aisladas por el agua incontrolable. Nueve residentes de un centro de vida asistida para personas con discapacidad se encuentran entre las 60 personas fallecidas en el estado de Renania-Palatinado. Las autoridades advirtieron que la situación sigue siendo caótica allí y en Renania del Norte-Westfalia, donde se encuentra la ciudad de Colonia, y que las redes eléctricas y de telefonía celular están caídas. Al sur de Colonia, un oficial de policía, Patrick Reichelt, admitió ante la emisora ​​pública ARD que los rescatistas apenas pudieron salvar a los niños de una escuela debido al torrente de agua que doblegaba a las lanchas. El gobernador de Renania del Norte-Westfalia, Armin Laschet, quien aspira reemplazar a Merkel como canciller, convocó una reunión de emergencia del gabinete. El manejo que haga de la crisis de las inundaciones se considerará una prueba de su liderazgo. En la ciudad de Erftstadt, varias personas murieron después de que sus casas colapsaran debido a un enorme sumidero, según las autoridades. "Logramos sacar a 50 personas de sus casas anoche", expresó Frank Rock, el jefe de la administración del condado, a la emisora ​​N-tv. "Sabemos de 15 personas que aún necesitan ser rescatadas". "Hay que asumir que, dadas las circunstancias, algunas personas no lograron escapar", dijo. El jueves, todo un distrito de la antigua ciudad de Trier fue evacuado, incluido un hospital y sus pacientes, algunos de los cuales acababan de salir de cirugía. Algunos de los peores daños se produjeron en la región vinícola de Ahrweiler, donde los torrentes de agua cortaron aldeas enteras. En la ciudad de Schuld, las casas se derrumbaron y decenas de personas estaban desaparecidas. Mientras tanto, en Bélgica, el número de muertos aumentó a 12, con cinco personas aún desaparecidas, dijeron las autoridades locales y los informes de los medios citados por The Associated Press el viernes temprano. INT/OM NA