Paraguay entró hoy en un cierre total para frenar los contagios de coronavirus pero el acatamiento era bajo, con mercados funcionando con normalidad aunque sí se redujo la circulación vehicular, según la prensa paraguaya.

La Policía hacía controles aleatorios en Asunción y en Central, donde piden a las personas certificados para circular y según el comisario Alcides Denis había menos vehículos en comparación a un sábado normal.

Pero en los mercados de Asunción y San Lorenzo se podía verificar el bajo acatamiento al decreto que prohíbe la circulación, según el diario ABC.

La fase "cuasi cero" que entró en vigor hoy y estará vigente hasta el 4 de abril, obliga a los comercios que no son esenciales a permanecer cerrados.

Sin embargo, negocios de ropa, de electrónica y otros similares mantenían sus puertas abiertas desde muy temprano y la gente entraba a comprar.

Asimismo, en Ciudad del Este, todo tipo de negocios mantuvieron sus puertas abiertas con comerciantes que compartían el mate y muchos propietarios de negocios sin tapabocas, reportó el diario Última Hora.

El diario relató que el movimiento era cuasi normal en relación a lo que se esperaba con la vigencia de la cuarentena estricta.

Asimismo, en la ciudad de San Lorenzo la actividad funcionaba con normalidad.

El representante de la Cámara de Comercio de San Lorenzo, Julio Benítez, dijo que no van a acatar el decreto presidencial porque están "quebrados".

En una entrevista con Canal 9, Benítez dijo que tienen 330 asociados y desde que se inició la pandemia ya tuvieron que despedir a unos 2.000 empleados.

Explicó que venían muy golpeados desde el año pasado y que tenían puestas sus esperanzas en recuperar un poco de dinero en la Semana Santa, pero los obligaban a cerrar y no lo van a hacer, no por rebeldes, sino por necesidad.

Benítez dijo que ya perdieron todo, que los bancos les cierran las cuentas por falta de pago y que el gobierno los tiene abandonados, recordó que ya le pidieron ayuda a los gobernantes pero no hicieron nada y que no les dejan más salida que tener que abrir sus negocios para poder sobrellevar los gastos.

"Prácticamente ya perdimos todo, estamos quebrados, muchos ya cerraron sus negocios y ocho días de cierre no vamos a poder aguantar", aseveró Benítez, citado por Diario Hoy.

Por otro lado, la Patrulla Caminera informó que pese a las recomendaciones de no salir el fin de semana, más de 26.000 vehículos pasaron por los peajes de las dos rutas principales del país, la PY01 y la PY02, justo antes de la entrada en vigencia de las restricciones por Semana Santa.

La Terminal de Ómnibus de Asunción también registró un éxodo masivo de personas que se dirigieron hacia el interior del país previo a la Semana Santa. En los últimos días hubo un promedio de 50.000 viajeros.

El desplazamiento ciudadano preocupaba a las autoridades sanitarias ya que el país atraviesa por una de las peores etapas de la pandemia que coincide con el colapso de los hospitales.

Ante esta situación el Gobierno decidió la restricción de circulación del 27 de marzo al 4 de abril. (Télam)