El Senado de Polonia rechazó hoy las enmiendas de una ley sobre el control de los medios de comunicación, presentada por el Gobierno conservador del partido Ley y Justicia (PiS) y que según sus críticos ataca la libertad de expresión, por lo que deberá volver de nuevo a la Cámara baja, el Sejm.

La Cámara alta, conformada por 100 parlamentarios, de los cuales 97 emitieron sus votos hoy, y controlada por la oposición, se opuso al texto con 53 votos a favor.

El bloque opositor del Senado manifestó que las enmiendas del Gobierno "no pueden mejorar" un texto que debería ser eliminado en su totalidad.

"Este proyecto es insostenible", declaró el vocero del grupo, Krzysztof Kwiatkowski, citado por el diario Rzeczpospolita, según recogió la agencia de noticias Europa Press.

Además, durante el debate, el parlamentario Michal Kaminski confió en que la ley fuera "tirada a la basura" y denunció que desde 2015 "hay una guerra híbrida contra la libertad" en Polonia, con el gobierno "levantando la mano" contra ella.

Ahora, el proyecto de ley deberá regresar al Parlamento, donde el PiS podría todavía anular las enmiendas que hizo al texto.

La iniciativa había sido aprobada a principios de agosto luego de que Acuerdo, uno de los tres partidos aliados al gobierno, abandonara la coalición, tras la orden del premier Mateusz Morawiecki de destituir a su líder Joroslaw Gowin, por considerarlo "desleal" con esta y otras políticas, como la reforma fiscal, o el reparto de los fondos europeos para la pandemia de coronavirus.

Por su parte, el presidente polaco, Andrzej Duda, ya expresó que no tiene intención de promulgar la legislación tal y como está actualmente redactada y el Gobierno no cuenta con el respaldo necesario para revocar el veto presidencial.

La denominada "Lex TVN" prohíbe a empresas no europeas poseer más del 49% de un medio de comunicación en Polonia, por lo que puede forzar al grupo estadounidense Discovery a vender la mayor parte de su participación en la red de televisión privada polaca TVN, una de las más críticas con el gobierno.

De acuerdo con PiS, esta iniciativa, criticada desde Washington, es necesaria para evitar que potencias extranjeras hostiles, entre las que mencionan Rusia o China, tomen el control de las emisoras polacas.

En agosto pasado, Estados Unidos mostró su "profunda preocupación" por esta ley y advirtió de su posible impacto negativo en la libertad de prensa en Polonia y en la confianza de los empresarios extranjeros para invertir en el país.

"Este proyecto de ley debilitará considerablemente el entorno mediático que tanto trabajo ha costado construir al pueblo polaco", consideró Blinken en aquel momento, y remarcó que está "en contra de los principios y valores que las naciones modernas y democráticas defienden"

Tras la llegada al poder del PiS en 2015, Polonia bajó del puesto 46 al 64 en la clasificación mundial sobre la libertad de prensa de la ONG Reporteros sin Fronteras.

Además, el gobierno polaco es habitualmente acusado por la Unión Europea (UE) de recortar las libertades democráticas en el país.

"El proyecto de ley polaco sobre la radiodifusión envía un mensaje negativo. Necesitamos una ley sobre la libertad de los medios en toda la UE para defenderlos y apoyar al Estado de derecho", tuiteó en aquel entonces, Vera Jourova, la vicepresidenta de la Comisión Europea.

En tanto, el secretario de Estado francés para Asuntos Europeos, Clement Beaune, publicó: "La nueva ley polaca sería un grave ataque contra la libertad de prensa. Treinta años atrás, Polonia señaló el camino hacia la libertad y el pluralismo. Defendamos estos valores europeos, comunes y fundamentales". (Télam)