El Senado de Estados Unidos votó hoy una nueva legislación especial para castigar los delitos de odio contra integrantes de la comunidad asiática, que desde el inicio de la pandemia de coronavirus, surgida en China, viene sufriendo un aumento de los ataques racistas.

El texto presentado por la senadora demócrata por Hawái Mazie Hirono logró el apoyo prácticamente de toda la cámara alta, al sumar 94 votos a favor y uno solo en contra, el del republicano por Missouri Josh Hawley.

La iniciativa, inusualmente sin trabas en un Senado notablemente dividido, acelera los trámites dentro del Departamento de Justicia para que revisen los delitos de odio contra la comunidad asiática.

Hirono remarcó que con esta nueva norma se envía "un poderoso mensaje de solidaridad" a la comunidad asiático-americana, a la que se asegura que "el Senado no será un espectador" mientras la violencia contra el colectivo aumenta en Estados Unidos, donde en el último año se registraron más de 3.800 crímenes, según la ONG Stop AAPI Hate.

En un principio, el borrador original incluía la pandemia del coronavirus como factor determinante para estos delitos de odio contra los asiáticos, pero finalmente se decidió eliminar ese componente tras una enmienda presentada por la senadora republicana por Maine, Susan Collins, consignó la agencia DPA.

"Desafortunadamente, el racismo siempre ha existido en Estados Unidos y el legado del sentimiento anti-asiático se remonta a siglos atrás, a capítulos oscuros de nuestra historia, como la ley de exclusión china y el internamiento de ciudadanos japoneses durante la Segunda Guerra Mundial", reseñó el líder de la mayoría demócrata, Chuck Schumer.

Y resaltó que aunque "se hicieron grandes avances desde aquellos días, en los últimos años las fuerzas del odio y la intolerancia parecen haber ganado fuerza, con demasiada frecuencia alentadas por nuestro expresidente" Donald Trump.

Con la nueva legislación se desarrollaría una base de datos de este tipo de delitos para facilitar a las autoridades y a las policías marcos de actuación, además de ayudar a las agencias y oficinas locales a desarrollar campañas de educación pública para prevenir y atajar estos ataques.

"Al aprobar este proyecto de ley, el Senado deja muy claro que el odio y la discriminación contra cualquier grupo no tienen cabida en Estados Unidos. La intolerancia contra uno es la intolerancia contra todos", enfatizó Schumer.

El texto debe ser discutido ahora en la Cámara de Representantes, controlada por los demócratas, en donde la congresista por Nueva York Grace Meng ya presentó una versión similar, por lo que deberá consensuarse un proyecto único. (Télam)