La Alianza Unida Nicaragua Triunfa, hegemonizada por el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), se impuso en 112 de las 153 alcaldías, Managua entre ellas, que se pusieron en juego en las elecciones de ayer, en las que solo participaron partidos considerados colaboracionistas o cercanos al oficialismo por las fuerzas opositoras vetadas o con dirigentes encarcelados.

Según un informe leído ante la prensa por la titular del Consejo Supremo Electoral de Nicaragua, Brenda Rocha, el oficialismo ganó las 17 cabeceras departamentales.

El CNE tenía casi 3,7 millones de ciudadanos empadronados para elegir a alcaldes, vicealcaldes y concejales de los 153 municipios de todo el país, para lo cual fueron habilitadas 7.931 juntas receptoras de voto, repartidos en 3.106 colegios electorales.

La Alianza Unida Nicaragua Triunfa era favorita para imponerse en las urnas ante cinco partidos que participaron en la contienda.

Además del oficialismo, en estos comicios participaron los opositores Partidos Liberal Constitucionalista (PLC), Yapti Tasba Masraka Nanih Aslatakanka (Yatama, organización indígena de la Costa Caribe), el Partido Liberal Independiente, la Alianza por la República y la Alianza Liberal Nicaragüense.

La jornada electoral transcurrió sin el monitoreo de observadores internacionales, quienes fueron suplidos por un equipo del Consejo Nacional de Universidades, ente rector de la educación superior en Nicaragua, a cargo del llamado acompañamiento electoral, reportó la agencia Sputnik.

En los comicios de 2017 el FSLN había ganado 135 alcaldías, el PLC 11 y Ciudadanos por la Libertad (CxL) se quedó con cinco, pero en agosto de 2021 la Corte Suprema de Justicia canceló su personalidad jurídica, y ya no pudo participar.

El oficialismo, entonces, tomó el control de otras 5 alcaldías con ediles propios.

El observatorio independiente Urnas Abiertas estimó que la abstención fue del 82,7% con una participación del 17,3%, según un sondeo al que otorgó un 95% de confianza, de acuerdo a la agencia AFP.

Según el bloque opositor Unidad Nacional Azul y Blanco, que tiene en el exterior a toda su conducción, el presidente Daniel Ortega realizó "esta farsa municipal para afianzar su control absoluto" en el país.

Al mando del país desde 2007, Ortega ganó el año pasado un cuarto mandato consecutivo con sus principales rivales presos, en comicios cuestionados por EEUU, la Unión Europea y varias organizaciones defensoras de los derechos humanos, entre ellas Amnistía y HRW.

El mandatario, de 76 años, destacó ayer, después de sufragar, que el país estaba “votando por la paz".

La oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de Naciones Unidas (OACNUDH) expresó "preocupación" por denuncias sobre presuntas detenciones de al menos ocho personas durante el proceso electoral.

Y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) lamentó el viernes "la falta de condiciones mínimas" para "la realización de elecciones libres". (Télam)