El rey Abdalá II de Jordania aseguró hoy que "la sedición" que supuestamente habría liderado su hermanastro y príncipe exheredero al trono Hamza concluyó y que éste se encuentra "bajo su protección", en el palacio real.

"Les puedo garantizar que la sedición ha sido cortada de raíz. El desafío de estos últimos días no ha sido el más peligroso para la estabilidad del país pero sí el más doloroso para mí, porque las partes involucradas en esta sedición estaban en el país, y fuera", indicó en un mensaje leído en su nombre en la televisión pública recogido por la agencia de noticias AFP.

"(El príncipe Hamza) se ha comprometido ante la familia (hachemita) a seguir el camino de sus padres y abuelos, a ser fiel a su mensaje y a poner el interés de Jordania, su constitución y sus leyes por encima de cualquier otra consideración", precisa el mensaje.

El confuso incidente provocó sorpresa y especulaciones dentro y fuera de Jordania, un país inusualmente tranquilo en la agitada región de Medio Oriente.

Hamza informó el pasado sábado que había sido puesto bajo arresto domiciliario por presunta conspiración y desestabilización del trono, acusaciones que negó de inmediato.

El príncipe también filtró una grabación en la que supuestamente mantenía una tensa discusión con el jefe de las Fuerzas Armadas, general Youssef Huneiti, que lo conminaba a quedarse en casa, sin intervenir en redes sociales.

Declarado heredero en 1999 de acuerdo al deseo de su padre, Hamza fue desposeído del título en 2004 por Abdalá, quien nombró a su hermano mayor, Abdalá II.

En un intento por poner fin a este episodio inédito en los anales del reino hachemita, el fiscal de Amán Hasán Al Abdalá decretó ayer un apagón sobre la investigación "de los servicios de seguridad sobre el príncipe Hamza y otros".

Según precisó hoy el fiscal, la prohibición se refería "al desarrollo de la investigación, su confidencialidad, su integridad, las pruebas y las personas acusadas". 

La presunta conspiración había desaparecido totalmente de la prensa local, tras la prohibición terminante de publicar informaciones relativas a la investigación.

El fiscal añadió hoy que "la prohibición excluye la libertad de opinión y de expresión, así como las declaraciones emitidas por las autoridades oficiales".

La oenegé Reporteros sin Fronteras (RSF) denunció en un comunicado "este nuevo obstáculo al derecho a la información".

Después de tres días en la portada de los periódicos, ni una palabra más sobre el "complot maléfico" para desestabilizar el trono, ni una alusión a "la camarilla" que intentó socavar la seguridad del país. Nada tampoco sobre las detenciones de supuestos conspiradores.

Para Mustafa Al Riyalat, redactor jefe del diario gubernamental Ad Dustour, el silencio de la prensa se justifica porque se cerró el tema. "Las cosas han vuelto a la normalidad. (...) Todos los jordanos se sienten tranquilos, como si nada hubiese ocurrido", comentó a la AFP para explicar este repentino desinterés de la prensa.

Sin embargo, reconoció que esta no es la única razón: "Existe la decisión del fiscal de prohibir la publicación de cualquier asunto relacionado con el príncipe Hamza".

"También hay un apagón sobre los detenidos. Debemos esperar un anuncio oficial antes de publicar", añadió el periodista.

Una veintena de personas se encuentran detenidas, entre ellas Basem Awadalá, un antiguo jefe de la oficina real, apreciado por una gran parte de la población, y Cherif Hasán Bin Zaid, que fue un tiempo emisario especial del rey en Arabia Saudita.

(Télam)