Autoridades sanitarias británicas lanzaron hoy una campaña masiva de pruebas de coronavirus en ocho zonas de Inglaterra donde se detectaron casos de la nueva cepa del virus aparecida en Sudáfrica.

Las zonas afectadas -que incluyen partes de Londres- representan en total una población de unas 80.000 personas.

El Ministerio de Salud británico informó que desde el 22 de diciembre se detectaron en estas áreas 105 casos de la variante sudafricana, incluyendo 11 casos sin relación aparente con ningún viaje, informó la agencia de noticias AFP.

El ministro de Salud, Matt Hancock consideró "vital" hacer "todo lo posible para detener la transmisión de esta variante", en un comunicado en el que pide a todos los habitantes de las zonas afectadas que se hagan la prueba, tengan o no síntomas.

Desde que se detectaron los primeros casos de la mutación sudafricana en el Reino Unido a fines de diciembre, el Gobierno prohibió todos los vuelos directos desde ese país.

Posteriormente hizo lo mismo con todos los países de Sudamérica, Panamá y Portugal, a raíz del descubrimiento de una variante del virus originada en la Amazonia brasileña.

Enfrentado a su propia cepa más contagiosa, identificada en diciembre en el sur de Inglaterra, el Reino Unido está sumido en un nueva ola de contagios y un tercer confinamiento.

El país, que ya vacunó a 9 de sus 66 millones de habitantes, busca impedir así la importación de nuevas cepas que serían más transmisibles y contra las que las vacunas actuales serían menos eficaces.

El coronavirus causó hasta la fecha más de 106.000 muertes en el Reino Unido, el país más afectado de Europa. (Télam)