El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, advirtió hoy que la invasión rusa a Ucrania a finales de febrero dio comienzo a una "era de guerra" en el continente europeo y volvió a cuestionar a la Unión Europea (UE) por sus sanciones a Moscú.

El jefe de Gobierno húngaro sostuvo en una entrevista a la emisora Kossuth Radio que la guerra en Ucrania también se libra en el mapa internacional en materia económica.

Para Orbán, existe una "gran batalla" por los recursos energéticos, mientras que otros conflictos como "la lucha por los puestos de trabajo" se avecinan debido a las sanciones impuestas a Rusia por gran parte de la comunidad internacional en respuesta a la invasión.

"Todos los que tienen un trabajo que lo valoren y hagan todo lo posible para mantenerlo, porque se espera que los próximos meses traigan una recesión económica en Europa", expuso Orbán, según el diario Budapest Times y la agencia de noticias Europa Press.

En este sentido, el mandatario instó a la UE a asumir que "se equivocó" y que las sanciones al Kremlin fracasaron debido a que están perjudicando en mayor medida a Europa que a la propia nación euroasiática.

"La UE pensó que podían acortar la guerra mediante sanciones porque debilitar a Rusia arrojaría resultados rápidos, pero la guerra continua", analizó Orbán, quien afirmó que su país contará con abastecimiento energético, si bien a "un precio muy alto".

Y, consideró que la solución correcta a una situación bélica "es la cooperación y no la especulación política", en discrepancia con la oposición húngara, que ha criticado sus medidas para controlar la crisis.

En este punto, Orbán criticó que sus rivales políticos no son gente en la que se pueda confiar, "mucho menos en condiciones de guerra", y los acusó de estar "sentados de brazos cruzados" para después intentar "montar olas" de protesta tras la aprobación de las medidas. (Télam)