El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, se postulará para un cuarto mandato consecutivo en las elecciones del 7 de noviembre, como representante del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), reveló hoy el presidente de la Asamblea Nacional (parlamento), Gustavo Porras, quien descontó su triunfo.

"Esta fuerza, el Frente Sandinista con Daniel al frente, nuestro candidato para el 7 de noviembre, nuestro compañero... porque el triunfo del 7 de noviembre es indiscutible", expresó el oficialista Porras, cuya agrupación celebró hoy el 42do. aniversario del triunfo de la revolución que derrocó al dictador Anastasio Somoza.

Ortega aún no oficializó su postulación.

La inscripción de candidatos, según los plazos de ley, debe definirse entre el 28 de este mes y el 2 de agosto.

Los comentarios de Porras, realizados a un canal de TV oficialista y difundidos por la agencia de noticias AFP, ocurrieron en momentos en que el gobierno sandinista mantiene detenidos a unos 26 opositores, entre ellos seis aspirantes a la presidencia y posibles contendientes de Ortega en los comicios presidenciales.

Esas decisiones le generaron al país sanciones de Estados Unidos, la Unión Europea y la comunidad internacional, que le reclaman realizar elecciones libres y justas.

El sandinismo acusa a los detenidos de complotar contra el gobierno para derrocarlo, con apoyo de Washington.

Ortega, un exguerrillero de 75 años, estuvo al frente de una junta de gobierno tras el derrocamiento de Somoza en 1979. Luego fue elegido presidente en 1984 y perdió la siguiente elección, en 1990, ante Violeta Barrios de Chamorro.

Volvió al poder en 2007 y logró su reelección en 2011 y 2016, en medio de cuestionamientos de la oposición, porque con la ayuda del parlamento oficialista eliminó normas que prohibían reelecciones sucesiva.

También retiró de las leyes electorales el balotaje.

Desde 2017 su esposa, la influyente Rosario Murillo, es la vicepresidenta.

La oposición y la comunidad internacional lo han acusado de gobernar de manera autoritaria, tras la represión de las manifestaciones de 2018 contra su gobierno, que dejó 328 muertos y miles de exiliados, según organizaciones de derechos humanos.

Con la oposición dispersa, el sandinismo es amplio favorito a ganar las elecciones, según todas las encuestas y estimaciones de especialistas. (Télam)