El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), su familia y unas 50 personas de su entorno figuran en la lista de espiados a través del programa informático Pegasus, de una empresa israelí, y revelado por un consorcio de medios de investigación.

Los gobernantes anteriores "tenían equipos sofisticados para escuchar todas las llamadas telefónicas, no solo de la persona que era el blanco sino de todo su entorno, desde luego me espiaban durante uno o dos años, muchos más; pero ahora se da a conocer que también espiaban a mi esposa y a mis hijos, hasta el médico que me atiende", dijo hoy el mandatario al hacerse eco de la información.

"Ahora se vuelve una noticia mundial porque esto mismo lo hacían en otros países", añadió en conferencia de prensa sobre la revelación de que casi 200 periodistas, 600 dirigentes y militantes de derechos humanos y empresarios fueron espiados a través de Pegasus.

Instalado en un teléfono móvil, el programa permite recuperar mensajes de texto, fotografías, contactos y hasta escuchar conversaciones de su propietario, y la investigación periodística publicada por 17 medios de todo el mundo detectó 50.000 números seleccionados por clientes de la empresa israelí NSO, desde 2016.

Entre los espiados figura López Obrador y medio centenar de personas de su entorno.

"En los registros se incluyen los números de teléfono de su esposa, tres hijos, así como ayudantes, un médico, dos antiguos chóferes y el gerente de su equipo de béisbol", informó el periódico mexicano El Financiero.

La lista incluye 15.000 personas en México que habrían sido consideradas "de interés" entre 2016 y 2017, durante la Administración del expresidente Enrique Peña Nieto.

México fue, además, el primer país del mundo en comprar Pegasus a la empresa NSO a través de la Secretaría de Defensa, en 2011, además de la Procuraduría General (hoy Fiscalía General), y el Centro Nacional de Inteligencia (Cisen).

Los fabricantes del software aseguran que solo se vendía después de una exhaustiva investigación a los compradores en la que se aseguraban que su uso sea por motivos de seguridad y para prevenir ataques.

"La capacidad de México para espiar a sus ciudadanos es inmensa. (Y) es extremadamente fácil que la tecnología y la información obtenida a través del software espía caiga en manos privadas, ya sea del crimen organizado o comercial", dijo Jorge Rebolledo, consultor de seguridad de la Ciudad de México, citado por el diario británico The Guardian. "Lo que sabemos es solo la punta del iceberg".

Así, la investigación muestra ahora que decenas de personajes públicos y figuras políticas a nivel nacional o local del partido gubernamental Morena también habrían sido objeto de espionaje, entre ellos la alcaldesa de Ciudad de México, Claudia Sheinbaum.

Según The Guardian, que el número aparezca en la lista no implica necesariamente que el teléfono haya sido espiado.

El que sí fue espiado es el hijo de AMLO, Andrés Manuel López Beltrán, cuyas conversaciones con Yeidckol Polevnsky, secretaria general de Morena en 2017 fueron filtradas a la prensa.

En el listado de teléfonos espiados con Pegasus presuntamente por Gobiernos están, por ejemplo, la prometida del periodista disidente saudita Jamal Kashoggi, asesinado en el Consulado saudita en Estambul.

En la lista figuran también periodistas de la cadena CNN, The Associated Press, Voice of America, The New York Times, The Wall Street Journal, Bloomberg, Le Monde, Financial Times o Al Jazzera.

La pesquisa está a cargo del consorcio de medios Forbidden Stories, con sede en París, que asegura que las pruebas han sido obtenidas de los propios teléfonos a través de un análisis forense realizado por el laboratorio de seguridad de Amnistía Internacional (AI).

En una de las primeras repercusiones a la filtración, la fiscalía de París anunció hoy la apertura de una investigación contra el Estado marroquí en relación al espionaje contra periodistas franceses cuyos teléfonos fueron pirateados a través de Pegasus.

La investigación abarca una lista de diez delitos, entre ellos "violación a la privacidad", "intercepción de correspondencia", "acceso fraudulento" a un sistema informático y "asociación de malhechores" y responde a una denuncia presentada por el portal independiente Mediapart, dos de cuyos periodistas fueron espiados, y a la cual se sumó otra del semanario satírico Le Canard Enchaîné. (Télam)