El presidente de Israel, Isaac Herzog, inició hoy tres días de consultas con representantes de partidos políticos para encargar la formación de un nuevo Gobierno, tras las elecciones del 1 de noviembre, las quintas en menos de cuatro años, en las que el exprimer ministro Benjamín Netanyahu y sus aliados religiosos y de extrema derecha lograron la mayoría absoluta.

El bloque derechista de Netanyahu y sus aliados ultraortodoxos obtuvieron 64 escaños (de 120), por delante del partido liderado por el centrista Yair Lapid, que sumó 54.

Hoy Herzog, cuya función es sobre todo simbólica, comenzó por reunirse con representantes del partido Likud, de Netanyahu, dando inicio a la ronda que continuará probablemente el viernes, para dos días después -el domingo- designar al encargado de formar Gobierno, como escribió hoy en redes sociales.

El presidente, que recibió a primera hora de hoy los resultados oficiales de los comicios, dijo en un mensaje en su cuenta oficial en la red social Twitter que "procederá a cumplir los deberes impuestos por la ley", en referencia a las consultas con los partidos.

"Cumpliré mi responsabilidad en el espíritu de la ley, las normas y la práctica, en línea con la tradición de presidentes israelíes desde hace generaciones. Concluiré las consultas el viernes y nombraré el Gobierno el domingo", dijo

Está previsto que Herzog conceda el mandato a Netanyahu, cuyo bloque controla más de la mitad de los escaños de la Knesset (Parlamento israelí), lo que allana el camino para que el ex premier regrese al cargo menos de dos años después de su derrota electoral.

Por su parte, el actual primer ministro Lapid podría recibir el apoyo del líder laborista, Meirav Michaeli, si bien otros de sus socios, como Unión Nacional y Yisrael Beitenu, así como los partidos árabes Raam y Hadash-Taal no recomendarían a ningún candidato.

Netanyahu, que se reunió en los últimos días con los líderes de los partidos de su alianza, tendrá 28 días para formar su equipo ministerial y 14 días adicionales si es necesario. 

Su Gobierno podría ser el más derechista de la historia de Israel, un nuevo giro respaldado por una inédita escalada del partido ultranacionalista Sionismo Religioso, cuyos miembros utilizan una retórica incendiaria antiárabe y anti-LGBTIQ+.

Según los medios de comunicación israelíes, Herzog trató de convencer al primer ministro saliente y al ministro de Defensa, Benny Gantz -rivales de Netanyahu-, de que formaran un gabinete de unidad con el ganador de las elecciones para evitar la entrada en el Gobierno de figuras de extrema derecha como Itamar Ben Gvir, del partido Fuerza Judía.

El presidente desmintió esta información, afirmando hoy "no haber impulsado la creación de un Gobierno determinado". "Dejo esta tarea al sistema político y solo a él", destacó. (Télam)