El presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, anunció hoy la prohibición de las protestas que piden su renuncia, bajo el argumento de que "alborotan" los contagios de coronavirus, en momentos en que varios países de la región enfrentan crisis políticas.

"Mi denuncia es contra esa gente que está promoviendo que el virus se alborote más, que es lo que ellos quieren, y lo están promoviendo a través de una serie de manifestaciones ilegales", manifestó Giammattei, durante una gira por el norte del país.

La prohibición será publicada mañana con la instauración de un estado de prevención que permite al gobierno el uso de la fuerza para disolver manifestaciones y reuniones.

La medida, que no necesita aprobación del Congreso y cuya vigencia no puede superar los 15 días, permite al Ejecutivo militarizar servicios públicos y centros de enseñanza, intervenir los servicios particulares, fijar condiciones a derechos de huelga, impedirlos o prohibirlos, y limitar celebraciones al aire libre.

El anuncio ocurrió en momentos en que algunos países de Latinoamérica están afectados por crisis políticas o económicas, como las protestas contra el gobierno en Cuba, en medio de un alza de casos de la Covid-19 y escasez de alimentos, y el asesinato del presidente en Haití.

“Mañana, en Consejo de Ministros, vamos a emitir un estado de prevención en todo el país, donde vamos a limitar ese tipo de cosas, porque yo creo que ya basta, ya fue suficiente”, advirtió el mandatario, según la agencia de noticias AFP.

Giammattei cargó contra ciudadanos que desde hace meses protestan los sábados en el centro de la capital para reclamar su renuncia y lo acusan de malos manejos en el gasto público para atender la pandemia, retrasos en la llegada de vacunas anticovid y falta de medicinas en hospitales, entre otros reclamos.

La mayor manifestación contra Giammattei tuvo lugar en noviembre último, cuando un grupo de encapuchados incendió parte del Congreso en rechazo a la aprobación del presupuesto 2021 que, de acuerdo con sus críticos, no atendía los principales problemas del país, como la pobreza y desnutrición infantil.

El parlamento, controlado por el oficialismo, dejó sin efecto el presupuesto días después de los hechos violentos.

Una de las demandas actuales contra el presidente es la compra en febrero de 16 millones de dosis de la vacuna Sputnik V, debido a que Rusia solo entregó 550.000.

Por su parte, el vicepresidente Guillermo Castillo, quien tuvo abiertas discrepancias con Giammattei sobre el rumbo del gobierno, señaló que limitar las protestas "no es la solución" frente a la pandemia.

"Cuando uno genera confianza las manifestaciones no deberían de ser un motivo de preocupación", declaró Castillo.

"La manifestación es un derecho de la ciudadanía; el gobierno de Guatemala continúa con la intensión de limitar derechos implementando estados de excepción, de nueva cuenta se pone de manifiesto que no hay capacidad de gobernar sin restringir", indicó por su lado el defensor del pueblo, Jordán Rodas.

Guatemala, con cerca de 17 millones de habitantes, sumaba hasta este lunes 319.157 casos y 9.721 muertes por coronavirus. (Télam)