El primer ministro de Haití, Ariel Henry, admitió hoy ante la ONU que la crisis que atraviesa su país desde el asesinato en julio pasado del presidente Jovenel Moise necesita de un diálogo para garantizar la estabilidad sociopolítica y poder celebrar de unas elecciones justas y transparentes en la isla caribeña, a la vez que volvió a solicitar la cooperación judicial internacional para investigar el magnicidio y reiteró su compromiso de llevar a los responsables ante la Justicia.

"Está claro que solo un diálogo con los partidos políticos y con las estructuras organizadas de la sociedad civil podría permitir lograr un consenso suficiente para garantizar la estabilidad sociopolítica", dijo el jefe de Gobierno haitiano durante su primera intervención en la Asamblea General de la ONU.

Henry reconoció, asimismo, el mal funcionamiento de las instituciones estatales en la isla y señaló que la investigación judicial en marcha sobre el homicidio de Moise, cometido por mercenarios el pasado 7 de julio en su residencia privada, es "difícil".

"Se trata de un crimen trasnacional y por eso solicitamos oficialmente la cooperación judicial internacional. Esta es una prioridad para mi Gobierno y para toda la nación", declaró Henry en su discurso, emitido a través de un video pregrabado, según reportó la agencia de noticias Sputnik.

En el foro internacional, el premier también se refirió a la situación de los migrantes haitianos que abandonan el país para llegar a territorios más prósperos e hizo alusión a la represión policial sufrida por algunos de ellos al intentar ingresar ilegalmente a Estados Unidos.

"En los últimos días, las imágenes del trato a varios de mis compatriotas en la frontera entre México y Estados Unidos han conmocionado a más de uno. Sin querer cuestionar el derecho de un Estado soberano a controlar el acceso de extranjeros a su territorio o a enviar de regreso a su país de origen a los que ingresan ilegalmente en él, creemos que muchos países ahora prósperos han sido construidos por sucesivas oleadas de migrantes y refugiados", manifestó, según la agencia de noticias AFP.

Varias decenas de miles de migrantes, en su mayoría haitianos, han llegado desde principios de septiembre a la frontera entre México y Estados Unidos.

Esta afluencia masiva y el trato sufrido por algunos de ellos, rechazados por agentes de la policía fronteriza estadounidense mientras cruzaban el río que separa ambos países, provocó una avalancha de críticas contra el Gobierno de Joe Biden, considerado inhumano por el ala progresista de su partido y permisivo por la oposición republicana.

"Este problema de los migrantes debe recordarnos que los seres humanos, padres y madres, siempre huirán de la miseria y los conflictos, y buscarán ofrecer mejores condiciones de vida a sus hijos", añadió el premier, quien consideró que las migraciones continuarán mientras continúe la desigualdad en el planeta.

"Para una solución duradera al problema debemos abordar las causas principales del desplazamiento humano", sentenció e invitó a la comunidad internacional "a fortalecer urgentemente las medidas para mejorar las condiciones de vida en los países que aportan refugiados políticos o económicos". (Télam)