El primer ministro británico, Boris Johnson, apuntó hoy contra las "ambiciones neoimperialistas y revanchistas" del presidente ruso, Vladimir Putin, al que calificó de "tirano del siglo XXI" por la guerra en Ucrania.

En una entrevista a la radiodifusora británica LBC, el líder conservador, que ayer firmó ayer acuerdos de seguridad con Suecia y Finlandia, advirtió sobre "no cometer los mismos errores" de 2014, cuando el Kremlin se anexó la península ucraniana de Crimea.

Al ser preguntado si Putin podría volver a ser bienvenido en la escena mundial si se arrepiente de todo lo hecho, el primer ministro sostuvo que "nada es imposible", pero insistió en que no puede ver cómo se puede volver a normalizar las relaciones con el líder ruso ahora.

"Él violó flagrantemente los derechos humanos, el derecho internacional. Es culpable de una embestida absolutamente bárbara contra un país totalmente inocente y normalizar sería cometer el error que cometimos en 2014", respondió el Johnson.

El premier justificó también por qué es tan importante "mantenerse firmes" contra la "agresión" en Ucrania mientras los británicos luchan contra la crisis del costo de vida que genera la invasión.

"No hay ninguna duda, viendo lo que hizo Vladimir Putin, de que esto, si no hubiera resistencia, no sería el fin de sus ambiciones neoimperialistas y revanchistas", subrayó.

"Nos hemos visto obligados a discutir la mejor manera de fortalecer nuestras defensas compartidas contra la vanidad de un tirano del siglo XXI", sentenció Johnson, al referirse a los acuerdos de defensa mutua firmados con Suecia y Finlandia, países tradicionalmente neutrales y que fueron amenazados por el Kremlin en las últimas semanas tras su interés en unirse a la OTAN.

Ambas naciones nórdicas enviaron armas y ayuda a Ucrania, pero ninguno es miembro de la alianza militar, lo que significa que no están cubiertos por el Artículo 5, que dice que un ataque a un miembro es un ataque a todos.

"Lo que decimos hoy, nosotros y los suecos, nosotros y los finlandeses, es que nos ayudaremos mutuamente en caso de un ataque", indicó el líder británico. (Télam)