Las victorias de la centroizquierda italiana en las principales ciudades en las que el fin de semana se renovaron autoridades, a las que podría agregarse Roma en el balotaje previsto para dentro de 15 días, "revitalizaron" al Partido Democrático, eje central del sector, que buscará redefinir los equilibrios internos y que ya mira a las generales de 2023, cuando se renovará por completo el Parlamento.

En un país en el que casi todas las fuerzas con representación parlamentaria forman parte del amplio Ejecutivo de unidad nacional que encabeza el premier Mario Draghi, las elecciones del fin de semana en más de 1.100 comunas generaron todo tipo de alianzas y cruces entre socios en el Gobierno y opositores.

En líneas generales, las fuerzas de centroizquierda que integran el Gobierno, como el Partido Democrático y el Movimiento Cinco Estrellas, compitieron entre sí en la mayoría de los distritos, mientras que los partidos de centroderecha nacional alcanzaron listas de unidad en casi todas las comunas pese a que dos integran el Ejecutivo (la Liga y Fuerza Italia) y una se mantiene en la oposición nacional (Hermanos de Italia). El PD y Hermanos de Italia, en ese marco, aparecen como los dos vencedores de cada uno de los sectores y que buscarán tomar el liderazgo de cada bloque.

Las cómodas victorias de coaliciones de centroizquierda en primera vuelta en Milán, Nápoles y Bolonia, más la posibilidad de agregar Roma y Turín en el balotaje del 17 y 18 de octubre, transformaron al PD en el primer partido en la mayoría de las ciudades y sus referentes ya se ilusionan con quedar con el liderazgo del sector de cara a las generales de 2023.

"Este es el modelo de coalición para el país, con el PD como accionista mayoritario", planteó por ejemplo el alcalde electo de Bolonia, Matteo Lepore, al conocer los resultados.

Con el PD como conductor de las alianzas multipartidarias que se impusieron en primera vuelta en tres de las principales ciudades italianas, las elecciones del fin de semana pueden marcar un "renacimiento" de la fuerza fundada en 2007 y que poco más de tres años atrás, en las generales de marzo de 2018, tuvo el peor resultado de su corta existencia.

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Además de haber sido el socio principal en Milán, Nápoles y Bolonia, el PD logró meterse en el balotaje para el Gobierno de Roma, que se hará el 17 y 18 de octubre, con la candidatura en soledad del exministro de Economía (2019-2021) Roberto Gualtieri, luego de varias presiones para que la centroizquierda presentara también lista de unidad en la capital italiana.

A nivel nacional, la buena elección del PD reforzó a su secretario general y expremier, Enrico Letta, como ganador del duelo por la conducción de la centroizquierda que mantenía con el líder del Movimiento Cinco Estrellas, el también exprimer ministro Giuseppe Conte.

Letta y Conte afrontaban ambos su primera elección al frente de las fuerzas que encabezan desde este año con el mandato de reconstruir la centroizquierda con el objetivo puesto en las elecciones nacionales de marzo de 2023. Letta, además del buen resultado del PD, logró ser elegido a la Cámara de Diputados por la banca que se votó este fin de semana por la ciudad de Siena.

"Es extraordinario ver el resultado que obtuvimos en Milán, Nápoles y Bolonia. Esta gran victoria del PD refuerza a la centroizquierda y refuerza a Italia porque refuerza al Gobierno Draghi. Volvimos en sintonía con el país", planteó un exultante Letta tras los primeros datos oficiales.

"El liderazgo de Letta se ve claramente reforzado tras estas elecciones y el PD queda revitalizado", planteó hoy a Télam el diputado democrático Matteo Ricci.

Conte, en tanto, hizo su debut como líder político del Cinco Estrellas con derrotas categóricas en los dos Gobiernos que ponían en juego.

En Roma, la actual alcaldesa Virginia Raggi bajó del 35% que obtuvo en la primera vuelta de 2016 a un 19.08% que la ubicó en el cuarto lugar, fuera de poder pelear la reelección en el balotaje.

En Turín, el Cinco Estrellas no logró convencer a la actual alcaldesa Chiara Appendino de ir por la reelección y alcanzó apenas el 9% de los votos con Valentina Sganga, lejos del 43,86% que obtuvo el candidato del PD Stefano Lo Russo.

Otro reciente expremier, el hoy líder de Italia Viva y secretario general del PD entre diciembre de 2013 y marzo de 2018 Matteo Renzi, destacó hoy que la fuerza que ahora comanda Letta "se liberó del abrazo del Cinco Estrellas y gana".

En la centroderecha, desde donde el líder de la Liga hizo una fuerte autocrítica por los niveles de abstención que alcanzaron a más del 40% de los habilitados a votar, los liderazgos para 2023 también se moverán luego de las elecciones de este fin de semana.

La líder de Hermanos de Italia, Giorgia Meloni, única referente del sector opositora a Draghi, reconoció de inmediato las tres derrotas en primera vuelta pero convocó a la militancia a movilizarse para ganar los balotajes de Roma, Turín y Trieste y poder alcanzar un "3 a 3", indicó en conferencia de prensa.

Meloni, que quedó mejor posicionada que su socio Matteo Salvini de la Liga, ya dio pistas de querer capitalizar rápido el resultado y planteó que su fuerza está dispuesta a apoyar a Draghi como candidato a la Presidencia en febrero de 2022, cuando se elija al sucesor del actual mandatario Sergio Mattarella, a cambio de adelantar "de inmediato" las generales previstas para marzo de 2023, de las que saldrá un nuevo premier.

El politólogo Gianfranco Pasquino, en tanto, analizó con Télam que "no hay que pensar los resultados a nivel nacional", sino "se votaron personalidades locales" que "no marcan de forma lineal apoyos o no al Gobierno de Draghi".

"Sí hay que leer los resultados en comparación con las anteriores elecciones comunales, y ahí se ve cuánto cayó el Cinco Estrellas y cuánto creció el PD", agregó Pasquino. (Télam)