El Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA), la agencia nuclear de la ONU, expresó hoy su “preocupación” por la “reducción drástica”, de alrededor de 70%, del personal que presta servicios en la planta de Zaporiyia, en Ucrania, aunque dijo que está garantizado su funcionamiento.

Zaporiyia es una de las centrales nucleares más grandes de Europa y está en disputa desde que tropas de Rusia invadieron Ucrania en febrero pasado y poco después tomaron el control de ella.

“Normalmente, una instalación como esta tiene alrededor de 10.000 personas trabajando, y ahora tenemos 3.000, más o menos”, afirmó el director general del OIEA, el argentino Rafael Grossi, en conferencia de prensa en Kiev.

El diplomático consideró que esa cantidad de empleados es acorde al “bajo nivel” de operatividad de la planta, pero no deja de ser un “motivo de preocupación”, según la agencia de noticias Europa Press.

Grossi garantizó el buen funcionamiento de la central gracias al personal que el organismo destinó en ella, quienes, dijo, comprobaron la resistencia de los sistemas de seguridad de las instalaciones.

“A casi un año del inicio del conflicto tuvimos momentos muy difíciles cuando las instalaciones estuvieron operando en modo de emergencia y vimos la resiliencia del sistema”, subrayó.

No obstante, advirtió que el OIEA está “muy preocupado” por la situación en Zaporiyia, porque “todos los días es posible un accidente nuclear o un accidente con graves consecuencias radiológicas”.

En ese sentido, reiteró su llamado a implementar una zona de seguridad alrededor de la central, sobre lo que ayer dijo que tenía la esperanza de que se concrete “muy muy pronto”. (Télam)