El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) inspeccionará en el mes de noviembre y diciembre cuatro centrales nucleares de Ucrania, además de la planta de Zaporiyia, declaró hoy el director general de la agencia, el argentino Rafael Grossi.

"Para noviembre y diciembre tenemos previstas cuatro misiones a otras cuatro centrales nucleares en Ucrania", dijo Grossi en la sesión de la Junta de Gobernadores del OIEA.

La agencia informó esta semana que, a solicitud de Kiev, su Gobierno y el organismo nuclear acordaron enviar grupos de expertos a las centrales nucleares Sur de Ucrania, Jmelnitski, Rovno y Chernobil.

En su discurso, Grossi dijo que el OIEA "sigue intensamente comprometida en la respuesta a la guerra en Ucrania".

"Los continuos bombardeos, las explosiones de minas terrestres y la pérdida de energía externa en la planta de energía nuclear de Zaporiyia, y las condiciones de trabajo inaceptablemente estresantes impuestas al personal de la planta, siguen siendo profundamente preocupantes", añadió.

Esta situación compromete "cada uno de los siete pilares de la seguridad nuclear y la seguridad que describí al comienzo del conflicto militar", apuntó, e insistió en que es imperativo "evitar un accidente que cause aún más sufrimiento".

También aseguró que sigue colaborando activamente con Ucrania y Rusia "para implementar la zona de protección de seguridad y protección nuclear" que el organismo impulsa desde la primera misión que visitó el lugar a fines de agosto.

Luego, en rueda de prensa, aseguró que dicho plan es "absolutamente realista" y que la propuesta está dirigida a garantizar la seguridad nuclear.

Además dijo que las negociaciones sobre este punto continúan tanto con Rusia como con Ucrania, que mantiene abiertos los canales de diálogo y que "las negociaciones en curso tienen un componente militar."

La central nuclear de Zaporiyia, la mayor de Europa, se encuentra en la provincia homónima, cerca de la ciudad de Energodar, y desde marzo permanece bajo el control de los militares rusos.

Poco después de la invasión rusa iniciada el pasado 24 de febrero, Moscú tomó el control de dos de las cinco centrales nucleares situadas en el territorio de Ucrania: la de Chernobil (desactivada), escenario del accidente nuclear más grave de la historia, que se produjo el 26 de abril de 1986, y la de Zaporiyia.

Desde hace meses, esta última fue objeto de numerosos bombardeos de los que Rusia y Ucrania se acusan mutuamente.

El pasado 1 de septiembre, una misión del OIEA encabezada por Grossi llegó a esta central nuclear y tras la visita el organismo publicó un informe confirmando los bombardeos contra la planta.

A finales de octubre, Grossi pidió acelerar el proceso de creación de una zona de seguridad en torno a la planta, al indicar que, cualesquiera que fueran los objetivos de las partes beligerantes en Ucrania, no se puede bombardear una central nuclear.

El OIEA tiene dos órganos de dirección: la Junta de Gobernadores, de los cuales tanto Rusia como Estados Unidos tienen un lugar de forma permanente, y la Conferencia General, compuesta por los 171 estados miembro y, por lo tanto, también sujeta a un juego de equilibrio en la toma de decisiones.

Además, se trata de un organismo técnico, por lo que no tiene mandato de ordenar una desmilitarización de la zona alrededor de Zaporiyia, cuestión que sí podría decidirse en el Consejo de Seguridad de la ONU, donde el poder de veto de Rusia y algunas de las potenciales occidentales aliadas de Ucrania frena cualquier medida. (Télam)