El ministro de Justicia de Perú, Félix Chero, advirtió hoy que existen “decisiones constitucionalmente viables” para adoptar sobre el Congreso, y luego debió salir a aclarar que no se refería a un eventual cierre, ante las quejas y denuncias de la oposición, que ya propuso citarlo.

Sus declaraciones se dieron en la semana en la que el Congreso debe renovar su mesa directiva y en coincidencia con una encuesta que marca el grado de rechazo que el Poder Legislativo tiene en la ciudadanía.

“Yo confío en que en la recomposición de la Mesa Directiva (del Congreso) se tenga miembros que puedan generar línea de consenso, que puedan dialogar y puedan agendar un proyecto de gobierno conjunto entre Ejecutivo y Legislativo. De lo contrario se evaluará en su momento (el cierre del Congreso). No descartamos esa posibilidad”, dijo Chero a la radio local Exitosa.

Pero poco después apeló a la figura de declaraciones “mal interpretadas” y remarcó que nunca propició el cierre del Congreso.

“Respetuoso de la Constitución y de las instituciones democráticas, debo aclarar que mis declaraciones se refirieron a la habilitación constitucional del procedimiento del voto de confianza. Jamás he agraviado al Congreso ni a ningún Poder del Estado”, escribió Chero en su cuenta de la red Twitter.

Para entonces, la congresista Rosselli Amuruz ya había enviado un oficio a la presidenta del Congreso, María del Carmen Alva, para citar al ministro a la próxima sesión de la Comisión Permanente para que dé explicaciones sobre su presunta recomendación para disolver el Parlamento.

El documento asegura que Chero, en su calidad de ministro, no debería brindar declaraciones de ese tipo, ya que cumple la función de “asesor legal” del presidente Pedro Castillo.

“Esta declaración, viniendo de un ministro de Estado que cumple la función de un asesor legal del Poder Ejecutivo y del presidente de la República, atenta al sistema y valores democráticos del país”, escribió Amuruz, de la bancada de Avanza Pais, según el sitio del diario La República.

Después de un año, el parlamento peruano debe designar una nueva Mesa Directiva, compuesta por el presidente y tres vices, tras el año de mando de Alva, caracterizado por las permanentes confrontaciones con el Ejecutivo.

El Congreso registra una desaprobación ciudadana del 79 por ciento, según reveló hoy un sondeo de la empresa Ipsos Perú.

“¿Diría que aprueba o desaprueba al Congreso de la República? Desaprueba: 79 por ciento. Aprueba: 14 por ciento. No emite opinión: 7 por ciento”, indica en el estudio, publicado por el diario local El Comercio.

En una encuesta del mes pasado, la desaprobación hacia el parlamento era de 75 por ciento.

Entre las razones de la desaprobación, la corrupción y el que “a los congresistas sólo les importan sus intereses personales” aparece como la más alta con un 61 por ciento, seguida por el hecho de que los legisladores “no están haciendo leyes en favor de la población” con un 36 por ciento.

Sobre el cierre del primer año, el Congreso aprobó el regreso al sistema de dos cámaras, con 71 votos a favor, 45 en contra y seis abstenciones.

Como no se alcanzaron los 87 votos que darían mayoría calificada entre 130 parlamentarios, la iniciativa debe ser sometida a un referendo que, a juzgar por las encuestas, difícilmente prosperará.

La bicameralidad, eliminada por iniciativa del Gobierno de Alberto Fujimori en la Constitución de 1993, se convirtió por paradoja en una bandera para las fuerzas de derecha "dura", encabezadas por el fujimorismo, que argumentan que ese sistema permite mayor representatividad y mejor análisis de los proyectos de ley. (Télam)