La mayoría de los miembros del Consejo de Seguridad aprobaron hoy un aplazamiento de facto de las elecciones en Haití hasta el segundo semestre de 2022 como máximo, informó la representante de la ONU en el país.

Recordando el acuerdo alcanzado el 11 de septiembre entre los partidos haitianos, Helen La Lime destacó en una reunión del Consejo, en Nueva York, que éste preveía la formación de un nuevo Consejo Electoral Provisional y la inclusión de la diáspora en el proceso político.

"También prevé que las elecciones se celebren a más tardar en el segundo semestre de 2022", indicó La Lime, informó la agencia de noticias AFP.

A fines de septiembre, el primer ministro de Haití, Ariel Henry, anunció que las elecciones previstas para septiembre de este año fueron pospuestas para 2022 mediante una revisión de la Constitución del país.

"Revisaremos la Constitución en los primeros meses del próximo año y las elecciones se llevarán a cabo inmediatamente después", aseguró en su momento Henry, quien tomó las riendas del Gobierno de Haití dos semanas después del asesinato del presidente Jovenel Moise (2017-2021), en julio último.

Moise gobernaba por decreto en un país sin Parlamento desde hacía más de año y medio, por falta de elecciones organizadas.

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A finales de septiembre, las autoridades haitianas anunciaron el aplazamiento indefinido de las elecciones presidenciales, las legislativas y el referéndum constitucional previstos entre noviembre y enero.

Por esos días, el Gobierno que encabeza Henry despidió a los integrantes del Consejo Electoral Provisional nombrados a fines del pasado año por Moise, objeto desde entonces de numerosas críticas.

Tras el magnicidio, Henry se comprometió a dotar de credibilidad al Consejo, y el reciente acuerdo nacional adoptado por parte de la oposición selló la suerte definitiva de sus integrantes.

Además del asesinato de su presidente, Haití sufrió un terremoto a mediados de agosto pasado y recientemente tuvo que acoger a miles de migrantes haitianos que fueron expulsados de Estados Unidos.

A pesar de esta situación desfavorable, La Lime, que fue embajadora en Estados Unidos, señaló puntos positivos como el "amplio consenso nacional sobre la necesidad de reformar la Constitución haitiana de 1987, una carta que se considera que contribuye a la recurrente inestabilidad política e institucional".

En nombre de Rusia, el embajador adjunto de la ONU, Dmitry Polyanskiy, deploró la "falta de autoridad estable" en Haití, pidió "un Poder Judicial eficaz" y dijo estar "consternado" por ver cómo el país se hunde en la pobreza extrema.

Cuando el diplomático ruso dijo que no entendía el deseo de Estados Unidos de enviar a los migrantes de vuelta a Haití en un momento tan complicado, la embajadora estadounidense ante la ONU, Linda Thomas-Greenfield, no dijo una palabra sobre el tema.

"Estados Unidos apoya un proceso inclusivo y paciente, que allane el camino a la democracia mediante elecciones libres y justas tan pronto como las condiciones lo permitan", aseguró.

"Las autoridades gubernamentales deben actuar rápidamente para restaurar las instituciones democráticas del país", añadió, y pidió a todas las circunscripciones haitianas que trabajen juntas para "volver a la gobernanza democrática". (Télam)