El líder supremo de Afganistán apareció hoy en público por segunda vez en seis años, y aseguró a los fieles que celebran el Aid al Fitr, la ruptura del ayuno y el fin del mes sagrado islámico del Ramadán, que su movimiento talibán ha conseguido seguridad y libertad desde que se hicieron con el poder el año pasado.

"Felicitaciones por la victoria, la libertad y el éxito", exclamó el mullah Haibatullah Akhundzada ante miles de fieles congregados en la mezquita de Eidgah, en la ciudad de Kandahar, la sureña ciudad afgana donde nació el movimiento de los talibanes, del cual es líder, informó la agencia de noticias AFP.

"Felicitaciones por la seguridad y por el sistema islámico" agregó, durante su intervención de dos horas, que estuvo rodeada de estrictas medidas de seguridad y que se produjo dos días después de una explosión en una mezquita sunnita de Kabul que causó una decena de muertos.

Si bien el número de atentados en el país disminuyó desde que los talibanes asumieron al poder en agosto de 2021, en las últimas dos semanas los ataques se incrementaron y algunos de ellos fueron reivindicados por el grupo Estado Islámico (EI).

Akhundzada asumió el liderazgo de los talibanes en 2016 y desde entonces solo apareció en público dos veces. En esta ocasión, dos helicópteros sobrevolaron la mezquita durante toda la ceremonia, y responsables talibanes no permitieron que los periodistas se acerquen a él, informó AFP.

Su primera intervención pública fue en octubre de 2021, cuando visitó la mezquita Darul Uloom Hakimiah en Kandahar, donde se cree que vive o pasa la mayor parte de su tiempo, según una grabación que circula en las cuentas sociales de los talibanes.

El bajo perfil público de Akhundzada generó especulaciones sobre su rol en el nuevo gobierno talibán y se llegó a especular sobre su muerte. Lo cierto es que sus intervenciones se limitaron a la difusión de mensajes durante las festividades religiosas.

Este domingo, muchos afganos optaron por permanecer en sus casas tras la reciente ola de ataques, luego de que decenas de personas murieran y muchas más resultaran heridas en los ataques que marcaron las últimas dos semanas del mes de ayuno del Ramadán.

En paralelo, también hoy, el EI reivindicó la responsabilidad de un ataque explosivo cometido ayer contra un colectivo en Kabul, que dejó a una mujer muerta y tres personas heridas.

Este es el segundo ataque en dos días en la capital, luego de que 10 personas murieran el viernes último cuando una bomba estalló en una mezquita de Kabul mientras los fieles participaban de los rituales. Ningún grupo se atribuyó ese ataque.

El EI reivindicó varios bombardeos en las últimas semanas, en particular ataques contra las comunidades chiita y sufí del islam, minoritarias en Afganistán, un país de mayoría sunnita.

Según Akhundzada, el restablecimiento de las relaciones diplomáticas con la comunidad internacional ayudaría a resolver los problemas del país, pero hasta este domingo ningún país ha reconocido formalmente al gobierno talibán. (Télam)