El jefe del Clan del Golfo, Dairo Úsuga, alias Otoniel, fue llevado hoy desde Colombia a Estados Unidos, que lo requiere por narcotráfico, tras el levantamiento de la medida cautelar que frenaba su extradición, informó la prensa local.

Otoniel está acusado, además, de la ejecución de masacres, reclutamiento de menores de edad y desplazamientos y fue entregado a la justicia estadounidense, que lo requiere por tráfico de drogas.

El jefe narco estuvo siete meses detenido en Colombia, después de ser, durante años, el hombre más buscado del país.

En medio de una imponente caravana de la Policía, Otoniel fue llevado a la base militar de Catam, donde tiene sede la Policía antinarcóticos y se encuentra el hangar de la DEA, según los diarios El Tiempo y El Espectador.

El Consejo de Estado colombiano había levantado la medida cautelar que tenía frenada la extradición parta estudiar un pedido de víctimas del conflicto interno, que consideraban que Otoniel podía hacer aportes a la verdad en el país.

De 48 años, Úsuga era requerido por Estados Unidos, que llegó a ofrecer hasta 5 millones de dólares por información que facilitara su ubicación y captura. Y en Colombia se ofrecían por él hasta 3.000 millones de pesos (750.000 dólares).

En abril, la Corte Suprema de Justicia había aprobado su extradición a pedido de la Corte del Distrito Sur de Nueva York, y el presidente Iván Duque la firmó de inmediato.

Pero el proceso se demoró porque Otoniel había pedido a la Jurisdicción Especial para la Paz -surgida del acuerdo con las FARC en 2016- que frenara su traslado, se presentó como “colaborador” de la exinsurgencia y hasta se ofreció como “gestor” para la reparación de eventuales víctimas del conflicto armado interno.

Su detención se produjo dentro de la operación Osiris, en octubre del año pasado, y el gobierno la presentó como un enorme logro en materia de seguridad.

Estados Unidos pidió el 2 de noviembre último su extradición por narcotráfico, concierto para delinquir y porte ilegal de armas.

La Corte señaló que Otoniel no fue parte la guerrilla y “no fue incluido en los listados entregados por las extintas FARC al gobierno nacional y, por lo tanto, no fue reconocido como miembro integrante de esa organización”.

Además del pedido de la justicia de Nueva York, sobre Úsuga pesaban 128 órdenes de captura por distintos delitos, como narcotráfico, extorsión, homicidio, desplazamiento forzado, tráfico de armas, conformación de grupos armados, concierto para delinquir y delitos de lesa humanidad, entre otros. Y tiene vigentes, además, siete sentencias condenatorias y ocho medidas de aseguramiento. (Télam)