Perú restableció relaciones diplomáticas con la República Árabe Saharahui Democrática (RASD) convirtiéndose en el octavo país de la región en reconocerla, una acción que fue celebrada en las últimas horas por el jefe de Gabinete, Guido Bellido Ugarte.

"Cumplimos en abrir las relaciones diplomáticas con la República Árabe Saharaui Democrática. Nuestro compromiso con política exterior soberana basada en el derecho internacional, la solidaridad entre pueblos y la lucha contra todo rezago colonial es nuestro norte", escribió en las últimas horas en Twitter Bellido Ugarte.

Con esta acción, Perú se convierte en el octavo país de la región en reconocer a la RASD, después de Cuba, Ecuador, México, Nicaragua, Panamá, Venezuela y Uruguay. La Argentina no la reconoce como una nación independiente sino que considera que el territorio es parte de Marruecos.

Perú y la RASD habían suspendido sus relaciones hace 25 años, en 1996, por decisión del entonces presidente Alberto Fujimori (1990-2000) y ante presiones de Marruecos. 

Ambas partes acordaron el viernes pasado restablecer lazos "inspirados en los principios y propósitos de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas y de conformidad con lo que establece la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas". 

Perú había reconocido a la RASD el 16 de agosto de 1984, durante el gobierno de Fernando Belaunde (1980-1985).

La RASD fue autoproclamada por los independentistas del Frente Polisario hace 45 años sobre la antigua colonia española del Sahara Occidental, en África, donde controla cerca de un tercio del territorio cuya soberanía Marruecos reivindica. 

El Sahara Occidental está considerado un "territorio no autónomo" por parte de la ONU, a falta de una solución definitiva desde que España, potencia colonial, abandonara desordenadamente este vasto territorio desértico.

El Frente Polisario exige que se celebre un referendo de autodeterminación contemplado por la ONU, mientras Marruecos propone a lo sumo una autonomía bajo su soberanía. (Télam)