(Por Marianela Mayer) El Grupo de Puebla celebrará este jueves y viernes en Colombia el octavo encuentro de este foro, al que fueron convocados más de 100 líderes de América Latina, el Caribe y Europa para trabajar en una nueva agenda progresista para la región.

La reunión, la octava que celebra este espacio desde su fundación en 2019, pero la cuarta presencial, tendrá lugar en la localidad caribeña de Santa Marta, donde también participarán miembros del Grupo Parlamentario Iberoamericano y el Consejo Latinoamericano de Justicia y Democracia (Clajud), brazos legislativo y judicial del foro.

Bajo el lema "La región unida por el cambio", se espera que unos 100 líderes progresistas de 14 países -presidentes, exmandatarios, ministros, parlamentarios, juristas, académicos y observadores- asistan a la convocatoria para debatir el futuro progresista y de integración en América Latina y el Caribe, tras los recientes triunfos de la izquierda en Brasil, Colombia y Chile.

"El objetivo es profundizar la acción de integración, que ahora es más viable porque tienes a los tres países más industrializados de la región con valores humanistas, Brasil, México y Argentina, y a los dos aliados históricos de Estados Unidos, Colombia y Chile, con valores progresistas", dijo a Télam el excandidato presidencial chileno y fundador del Grupo de Puebla, Marco Enríquez-Ominami.

Entre los asistentes confirmados, destacan cinco ex jefes de Estado: la brasileña Dilma Rousseff, el boliviano Evo Morales, el español José Luis Rodríguez Zapatero, el colombiano Ernesto Samper y el dominicano Leonel Fernández.

También participarán del evento en forma telemática el presidente de Argentina, Alberto Fernández, su homólogo boliviano, Luis Arce, y la mandataria de Honduras, Xiomara Castro, mientras se espera que el presidente electo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, envíe un video, precisó Ominami.

Esta edición contará, asimismo, con la asistencia de los senadores colombianos María José Pizarro e Iván Cepeda, el embajador argentino en Venezuela, Oscar Laborde, el presidente del partido oficialista mexicano Morena, Mario Delgado, y la parlamentaria chilena Karol Kariola, entre otros.

La elección de Colombia como sede de este encuentro no fue casual.

"Es una sociedad que tiene sus cicatrices, que ha vivido sus túneles y sus dificultades, y ahora tiene el primer gobierno de izquierda progresista de su historia. Estamos muy vinculados y queremos dar una señal porque creemos que estos procesos democráticos hay que acompañarlos", explicó Enríquez-Ominami.

El tema principal de esta cita será la integración en América Latina y el Caribe, cuyo debate estará basado en la agenda de desarrollo regional trabajada por este espacio en los últimos tres años.

No obstante, será abordada desde tres ejes principales "no contradictorios": la necesidad de armonizar la decena de organismos subregionales existentes, como el Mercosur o la Comunidad Andina, el fortalecimiento de la institucionalidad de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la reconstrucción de un mecanismo similar a Unasur.

"De los 12 países del sur, siete (Brasil, Argentina, Chile, Perú, Bolivia, Colombia y Venezuela) tienen suficiente fuerza para proponerle a la derecha continental una integración desideologizada como lo que era Unasur y no Prosur", planteó el político chileno, quien destacó el rol protagonista que tuvieron los integrantes del foro en los procesos democráticos de cada país.

Además, se tratarán en mesas de trabajo las relaciones de la región con la Unión Europea, por un lado, y con China, por el otro, en una sesión que contará con la presencia de una delegación "del más alto nivel" proveniente del gigante asiático, agregó.

También se analizarán los resultados de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos y habrá una mesa sobre la coyuntura latinoamericana, en la que se plantearán temas a corto y largo plazo, como el cambio climático y el impacto de la inflación.

El Clajud, en tanto, avanzará en diversos casos de "lawfare" regionales, como el del exmandatario ecuatoriano Rafael Correa o el de la vicepresidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner.

Todas estas reflexiones quedarán reflejadas en una declaración final que será presentada a la prensa el viernes a las 13 horas (15 en la Argentina).

"No es un camino fácil, pero estamos convencidos de que no hay manera", manifestó el también coordinador de este espacio y concluyó: "Tengo la impresión de que con la pandemia quedó muy claro que la idea de la derecha no funciona porque la enfermedad de uno es un problema de todos y este fue un aprendizaje de todas las naciones latinoamericanas".

El Grupo de Puebla, fundado en la ciudad homónima mexicana en julio de 2019, cuenta entre sus filas con los presidentes de la Argentina, Bolivia, y próximamente con el de Brasil, además de incluir a 12 exjefes de Estado, como el uruguayo José Mujica, el ecuatoriano Rafael Correa, el hondureño Manuel Zelaya, el panameño Martín Torrijos y el paraguayo Fernando Lugo.

Durante estos años, el foro buscó ser un actor propositivo y proactivo en la defensa de los derechos humanos, al reunir voluntades de grandes líderes para pensar y actuar en concordancia con la nueva comunidad internacional y los nuevos desafíos que urgen en materias como el cambio climático, la desigualdad, la hambruna, y la crisis económica, social y política. (Télam)