La Autoridad Nacional Palestina (ANP) anunció hoy que es "muy probable" que las tan postergadas elecciones generales convocadas para el próximo 22 de mayo en los tres territorios palestinos ocupados se suspendan y retrasen una vez más debido a la negativa de Israel a permitir que la votación se realice en Jerusalén este.

Nabil Shaath, asesor del presidente de la ANP, Mahmud Abbas, advirtió que, si Israel continúa ignorando la solicitud de celebrar elecciones en Jerusalén este, "el proceso electoral se pospondrá", según un comunicado oficial, citado por la agencia de noticias Sputnik.

También anunció que el canciller palestino, Riyad al-Maliki, fue enviado a Europa para presionar internacionalmente a Israel sobre este tema.

Tras ganar la guerra regional de 1967, Israel ocupó militarmente los tres territorios que la ONU y la mayoría de los países del mundo -entre ellos Argentina- reconocen como parte de un potencial futuro Estado palestino: Jerusalén este, Cisjordania y la Franja de Gaza.

Aunque la mayoría del mundo y la ONU siguen considerando a estos territorios bajo ocupación, Israel se anexó unilateralmente a Jerusalén este y lo considera parte de su territorio. Por eso, no permite ninguna votación palestina.

A principios de abril pasado, la ONU se pronunció a favor de la importancia de garantizar el derecho al voto a los residentes de Jerusalén este, y un pedido hecho previamente por la Unión Europea (UE).

Los dos principales partidos palestinos, el Al Fatah de Abbas fuerte en Cisjordania y el movimiento islamista Hamas desde Gaza, acordaron en septiembre pasado organizar elecciones en un plazo máximo de seis meses, en el marco de un proceso de reconciliación que pondría en marcha los que serían los primeros comicios desde 2006.

Después de este acuerdo, la comisión electoral anunció que el 22 de mayo se celebrarán las elecciones parlamentarias, mientras que las presidenciales y las elecciones al Consejo Nacional Palestino tendrán lugar el 31 de julio y el 31 de agosto, respectivamente.

Los comicios de 2006 y la victoria del movimiento de resistencia palestino Hamas, considerado como una organización terrorista por Israel, Estados Unidos y la UE, provocaron que la comunidad internacional cortara sus ayudas a las autoridades palestinas, lo que generó que ambas facciones entren en unos enfrentamientos que terminaron con muertos y la separación de facto de los dos partidos y los territorios, uno bajo ocupación militar tradicional y el otro asediado por un bloqueo militar total. (Télam)