La junta militar que gobierna Myanmar expresó hoy que está decepcionada por la decisión de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de declararse competente para juzgar un posible caso de genocidio contra la minoría musulmana de los rohingyas.

Ayer, el máximo tribunal de Naciones Unidas, creado en 1946 y con sede en La Haya, rechazó los argumentos de Myanmar contra un caso presentado por Gambia en 2019.

De mayoría musulmana, Gambia acusa al gobierno birmano de violar la Convención de las Naciones Unidas sobre el Genocidio de 1948.

La decisión del CIJ abre el camino para la realización de audiencias en el tribunal sobre las acusaciones relativas a la sangrienta represión de 2017 contra los rohingyas por parte de Myanmar, de mayoría budista.

"Myanmar está decepcionada por el rechazo de sus objeciones preliminares", remarcó el Ministerio de Asuntos Exteriores en un comunicado difundido en su página de Facebook. Según Naipyido, el tribunal no es jurídicamente competente en la materia, reportó la agencia AFP.

En 2017, cientos de miles de musulmanes rohingyas debieron huir de la sangrienta represión del ejército y las milicias budistas, y los testimonios hablan de asesinatos, violaciones e incendios provocados.

Cerca de 850.000 personas de esta minoría musulmana viven en precarios campamentos en Bangladesh, a donde llegaron huyendo de la represión.

Aunque las resoluciones de la CIJ son vinculantes y no se pueden recurrir, el Tribunal no tiene herramientas para hacer que se respeten. (Télam)