El Gobierno de Irán recibió hoy en la capital al "número dos" de la diplomacia de la Unión Europea (UE), el español Enrique Mora, que encabeza la representación del bloque en las conversaciones para salvar el acuerdo nuclear de 2015, con la esperanza de que las partes acerquen posturas.

En un contexto tenso, tras las amenazas de Estados Unidos, el negociador de la UE encargado de ese asunto se reunió con el viceministro iraní de Relaciones Exteriores, Ali Bagheri, y destacó "la urgencia de reiniciar las discusiones", según su vocero, Peter Stano.

Mora, quien es coordinador del texto firmado en 2015, también habló de las relaciones bilaterales y de un amplio abanico de asuntos internacionales, entre ellos la situación de Afganistán, según la agencia de noticias Tasnim.

Entre las cuestiones que reclama Teherán se destaca el levantamiento de las sanciones internacionales.

El "número dos" del jefe de la diplomacia de la UE, Josep Borrell, admitió que es un momento "crítico" y adelantó que plantearía ante sus interlocutores la "urgencia" de reanudar las negociaciones de Viena.

"Es crucial retomar el diálogo donde lo dejamos en junio para continuar el trabajo diplomático", enfatizó.

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Las conversaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán, a través de las otras partes involucradas, en las que se estudia la posible vuelta de Washington al acuerdo nuclear para salvar el pacto se reanudaron en abril en Austria, pero están en punto muerto desde junio, cuando se celebraron las elecciones presidenciales en Irán y fue elegido Ebrahim Raisi como presidente.

Mora coordina las reuniones entre los negociadores, y Borrell las reuniones con los ministros.

El nuevo Gobierno iraní pidió tiempo para estudiar la situación, aunque el presidente, Ebrahim Raisi, es considerado reticente con el proceso y reclama primero a Estados Unidos que retire las sanciones.

Estados Unidos subió el tono contra Irán y hasta mencionó la amenaza de un recurso a la opción militar si la diplomacia no logra evitar que Teherán adquiera armas atómicas, objetivo del acuerdo de 2015.

Ayer, el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, lamentó "la falta de voluntad" de Irán en "dialogar" y dejó entrever una amenaza militar, afirmando que su país estaba dispuesto a recurrir a "otras opciones" si la diplomacia no prospera.

El presidente estadounidense, Joe Biden, se declaró dispuesto a que su país vuelva al acuerdo, siempre y cuando Teherán renueve simultáneamente sus compromisos.

Sin embargo, tanto Estados Unidos como Israel piensan que Teherán está intentando ganar tiempo para avanzar lo máximo posible en su programa nuclear.

"Creemos que el camino diplomático es lo más efectivo" para evitar que la República Islámica se convierta en una potencia nuclear, declaró ayer Blinken, durante una conferencia de prensa junto a su homólogo israelí, Yair Lapid, en Washington.

No obstante, indicó que Irán ya tuvo nueve meses desde la asunción de Biden para demostrar sus compromisos.

"Estamos preparados para volcarnos hacia nuevas opciones si Irán no cambia el rumbo", advirtió, citado por la agencia de noticias AFP.

Irán respondió hoy advirtiendo que Israel no debería emprender ninguna "aventura militar" contra su "programa nuclear", en una misiva dirigida al presidente del Consejo de Seguridad de la ONU y divulgó Tasnim.

El acuerdo firmado en 2015 entre Irán y la comunidad internacional (EEUU, Reino Unido, China, Rusia, Francia y Alemania) ofrecía una retirada parcial de las sanciones occidentales y de la ONU, a cambio de que la República Islámica se comprometiera a reducir drásticamente su programa nuclear y a no dotarse de una bomba atómica.

Pero tras la salida del acuerdo de forma unilateral de Estados Unidos en 2018 durante la gestión de Donald Trump y el restablecimiento de las sanciones, Irán empezó a abandonar progresivamente sus compromisos.

La Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) acreditó niveles preocupantes de enriquecimiento de uranio.

Según la diplomacia iraní, la UE e Irán deben discutir sobre "cuestiones de interés mutuo, regional e internacional, como las relaciones entre Irán y la Unión Europea, la cuestión de Afganistán y las negociaciones para el levantamiento de las crueles sanciones" impuestas a la República Islámica.

El Gobierno iraní, dominado por los ultraconservadores, parece poco inclinado a hacer concesiones y desea que los países europeos garanticen que respetarán el acuerdo.

Los europeos "deben garantizar plenamente a la República islámica que esta vez ninguna parte violará el acuerdo sobre el tema nuclear", recalcó el lunes el portavoz del Ministerio iraní de Relaciones Exteriores, Said Khatibzadeh.

Según el vocero de Borrell -quien se encuentran en Washington para conversar con su homólogo estadounidense-, la UE convocará una reunión de negociadores del pacto en cuanto todas las partes se pongan de acuerdo.


(Télam)