El Gobierno del estado brasileño de San Pablo decidió hoy frenar temporalmente el plan de flexibilización de las restricciones implantadas por la pandemia del nuevo coronavirus ante el aumento de contagios detectado en las últimas semanas.

En rueda de prensa, el gobernador Joao Doria explicó que "con el claro aumento de la inestabilidad de la pandemia" el Gobierno regional decidió que "el 100 por ciento del estado vuelve a la fase amarilla del 'Plan San Pablo'".

En la práctica esto supone limitaciones en los horarios de funcionamiento de comercio y servicios y una reducción del aforo máximo permitido, que en muchos casos pasará del 60 por ciento al 40 por ciento, pero no obliga a cerrar establecimientos.

Cines, teatros y museos pueden permanecer abiertos, aunque cada ciudad tendrá autonomía para decidir; los eventos que impliquen personas en pie, como conciertos, por ejemplo, sí pasan a estar prohibidos, refirió la agencia de noticias Sputnik.

En los últimos días, diversos especialistas alertaron que las autoridades no estaban tomando las medidas necesarias para frenar la segunda ola de Covid-19 por miedo a que el anuncio de nuevas restricciones perjudicara a los candidatos en los comicios para intendentes que se celebraron ayer.

El estado de San Pablo es el más afectado de Brasil por la pandemia, con más de 42.000 muertos y 1,2 millones de contagios.

Brasil es el tercer país del mundo en cantidad de contagios de coronavirus, con 6,3 millones, y el segundo si se contabilizan las muertes originadas por la enfermedad: 172.833. (Télam)