El gobierno de Venezuela atribuyó hoy a un supuesto “sabotaje” la reciente explosión de un poliducto que según autoridades locales se debió a un intento de robo y puso en peligro la distribución de combustibles en buena parte del este del país.

La explosión se produjo anoche, poco antes de las 20, y provocó un incendio que era controlado “progresivamente” pero hasta este mediodía no se había extinguido, y que dejó tres heridos, uno de ellos de gravedad, según autoridades y medios locales.

El incidente ocurrió en el Poliducto de Oriente -a través del cual se distribuye combustible a toda la zona oriental del país-, a la altura del municipio Simón Bolívar del estado Anzoátegui, a unos 322 kilómetros al sudeste de Caracas.

El siniestro fue consecuencia de un intento de perforación para robar combustible, explicaron el gobernador de Anzoátegui, Luis Marcano, y funcionarios de la petrolera estatal Pdvsa, según el diario local El Tiempo y el caraqueño Tal Cual.

“Se escuchó una fuerte explosión y de inmediato se vio el candelero (las llamas), la explosión ocurrió por la recta de Naricual, los vecinos de inmediato desalojaron todas las casas para evitar mayores daños, pero no sabemos si hubo muertos o heridos”, afirmó un testigo citado por el diario digital Crónica Uno.

La prensa reportó que el incendio aún no se había extinguido este mediodía y que los bomberos seguían actuando, aunque poco después el ministro del Interior, almirante Remigio Ceballos, afirmó en Twitter que “se ha controlado progresivamente”.

Click to enlarge
A fallback.

El incendio del poliducto provocó la paralización de una planta potabilizadora de agua, debido a la caída de nafta al río Neverí, que abastece a 90% de la población del norte de Anzoátegui, según el diario digital El Pitazo.

El gobierno central atribuyó el incidente a un “nuevo sabotaje” en el contexto de la “guerra permanente” que supuestamente mantienen sectores opositores para “atentar y boicotear” a la gestión del presidente Nicolás Maduro.

“Esta acción criminal forma parte de la guerra permanente dirigida por grupos pertenecientes a la extrema derecha venezolana que, amparados por el imperialismo norteamericano, buscan atentar y boicotear los importantes avances que el gobierno bolivariano ha conseguido dentro del nuevo sistema de producción, distribución y comercialización de combustibles en todo el país”, dijo un comunicado divulgado por el ministro de Comunicación e Información, Freddy Ñáñez.

A fines de septiembre pasado se produjo un incidente similar en otro poliducto, en el estado Yaracuy, al oeste de Caracas, también atribuido al intento de perforar la tubería para robar combustible, y en el que una persona murió y dos resultaron heridas. (Télam)