El Gobierno de México propuso hoy "hacer más barata la democracia" y reducir el número de legisladores como parte de una reforma del sistema político y electoral, cuya negociación en el Congreso se anticipa complicada.

"Hoy (jueves) se envía nuestra propuesta para que en el Congreso se analice, se debata y en su caso se apruebe", dijo el presidente, Andrés Manuel López Obrador, durante su habitual conferencia matinal.

La iniciativa propone eliminar los llamados legisladores "plurinominales", que se asignan según la votación que obtienen los partidos, con lo que el número de diputados pasaría de 500 a 300, mientras que el de senadores se reduciría a 96 desde los 128 actuales.

El gobierno también plantea la extinción del Instituto Nacional Electoral (INE) y de los entes electorales estatales para reemplazarlos por el Instituto Nacional de Elecciones y Consultas, que tendría alcance nacional.

A diferencia del INE, que tiene 11 consejeros elegidos en consenso por el Congreso, el nuevo instituto electoral tendría siete integrantes que deben elegirse por voto popular.

Para López Obrador, el INE, al que acusa de haber avalado fraudes cuando compitió por la Presidencia en 2006 y 2012, es el órgano electoral "más caro del mundo".

"Lo que queremos es que haya una auténtica y verdadera democracia en el país y que se termine con los fraudes electorales", afirmó, según la agencia de noticias AFP.

El INE, antes Instituto Federal Electoral (IFE), surgió en la década del 90 como órgano autónomo para quitar el control de las elecciones a los Gobiernos del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

La iniciativa también reduciría el financiamiento de los partidos políticos, que ahora solo podrán usar recursos políticos en campañas, y redefine la propaganda gubernamental para que funcionarios del Gobierno puedan pronunciarse durante las campañas, algo que ahora está prohibido por las vedas electorales.

El Gobierno también prometió crear el voto electrónico y facilitar el sufragio de los ciudadanos en el extranjero.

Se "busca hacer más barata la democracia en nuestro país", sostuvo Horacio Duarte, uno de los funcionarios encargados de elaborar la propuesta.

El Gobierno argumenta que la reforma permitiría ahorrar cerca de 1.200 millones de dólares.

La reforma, que modificaría 18 artículos constitucionales y sumaría siete transitorios, requiere los votos de al menos dos tercios de los diputados, es decir, de 334 de 500.

El oficialismo y sus aliados, que suman 277 bancas, deberán negociar con los partidos de oposición, que ya les dieron la espalda en su anterior intento de aprobar una reforma constitucional del sector eléctrico, el pasado 18 de abril. (Télam)