El Gobierno y la oposición de Venezuela, nucleada en la Plataforma Unitaria, ratificaron hoy que retomarán este sábado sus conversaciones con mediación internacional en México, interrumpidas hace más de dos años, en busca de acuerdos que faciliten una salida a la crisis política en el país.

El Ejecutivo del presidente Nicolás Maduro adelantó este jueves que firmará con la oposición un segundo acuerdo parcial para la protección de los ciudadanos durante la reanudación de la mesa de diálogo en la capital mexicana, que contará con la mediación de Noruega.

"Bajo la metodología establecida en el memorando de entendimiento firmado el año pasado, hemos acordado firmar en México el segundo acuerdo parcial para la protección del pueblo venezolano, que ha sido discutido de manera exhaustiva en la ciudad de Caracas, con la facilitación del reino de Noruega", señala el comunicado publicado por el jefe de la delegación oficialista, Jorge Rodríguez, en su Twitter.

Según el texto, el segundo acuerdo social crea un mecanismo práctico, dirigido a abordar "necesidades sociales vitales y atender problemas de servicios públicos, con base en la recuperación de recursos legítimos, propiedad del Estado venezolano, que se encuentran bloqueados en el sistema financiero internacional".

"Los recursos rescatados irán a reforzar el sistema público nacional de salud en equipamiento, recuperación de infraestructura, dotación de insumos, vacunas y medicamentos", precisa la nota.

El Gobierno de Maduro expresó, asimismo, su convicción de que el "acuerdo social abrirá las puertas para avanzar la extensa agenda de diálogo nacional, en el cumplimiento de todos sus objetivos por el bien de la patria".

No obstante, la delegación chavista reiteró su rechazo a la "ilegal" detención del empresario colombiano Alex Saab, al que califica de "diplomático venezolano", y volvió a exigir su inmediata liberación, mientras que anunció la incorporación a la mesa de diálogo de su esposa, Camila Fabri de Saab.

En tanto, la Plataforma Unitaria ratificó este jueves su voluntad de trabajar junto al Gobierno de Maduro en acuerdos que aseguren el bienestar de toda la ciudadanía, tras confirmar que el sábado 26 de noviembre retomarán las conversaciones en México.

"De esta forma, ratificamos, en nombre de la Plataforma Unitaria, la disposición de trabajar en conjunto, con el fin de lograr acuerdos para materializar los mecanismos que aseguren el bienestar de todos los venezolanos, entendiendo que no habrá una salida real de la crisis sin que se medie un acuerdo político integral que dé soluciones a nuestro pueblo", detalló el colectivo opositor en un comunicado publicado en su cuenta de Twitter.

En la nota, los opositores venezolanos expresaron que acuden al diálogo con la "urgencia y voluntad" de encontrar "de una vez por todas" acuerdos tangibles que se traduzcan en soluciones para la "crisis humanitaria", el respeto de los derechos humanos, el cumplimiento del Estado de Derecho y, especialmente, la construcción de las garantías para un proceso electoral "libre y observable".

Además, agradecieron el apoyo de otros países para generar esta reanudación del diálogo con el Gobierno venezolano y llamaron a la comunidad internacional a mantener su respaldo a la continuidad del proceso, reportó la agencia de noticias Sputnik.

La reanudación del diálogo entre el Gobierno y la oposición venezolana había sido anunciada ayer por el presidente colombiano, Gustavo Petro, una suerte de mediador en el proceso.

El anuncio se dio semanas después de que, en el marco del Foro por la Paz celebrado este mes en París, el propio Petro, el local Emmanuel Macron y el argentino Alberto Fernández lograran sentar a las partes para un primer acercamiento.

Estas conversaciones en México son el tercer intento en el exterior entre ambos sectores por llegar a acuerdos.

La primera mesa de diálogo fue en República Dominicana, en 2017, y posteriormente en Barbados, en 2019, y ambas fracasaron.

Esas negociaciones fueron posteriores a por lo menos otras dos iniciadas en Caracas en los años previos, y canceladas casi inmediatamente.

En México, las delegaciones firmaron un memorando de entendimiento, pero tres meses después las charlas se suspendieron por el abandono de la mesa de parte del Ejecutivo de Maduro, molesto por la detención en Cabo Verde de Saab, -que luego sería extraditado a Estados Unidos-, al que mencionó como diplomático venezolano y sumó como miembro pleno en la mesa de diálogo después de que fuera capturado.

Desde ese entonces, las delegaciones no se habían sentado nuevamente a negociar. (Télam)