El Gobierno de Brasil dispuso hoy la prohibición de los despidos por justa causa de trabajadores que opten por no vacunarse contra la Covid-19, de acuerdo con una resolución del Ministerio de Trabajo y Previsión.

"Estamos protegiendo al trabajador y a la libertad de decisión", dijo el ministro de Trabajo del presidente Jair Bolsonaro, Onyx Lorenzoni, luego de que empresas privadas y la intendencia de la ciudad de San Pablo determinaran la obligatoriedad de la vacunación para sus empleados y los tercerizados.

La mayor parte del país ha regresado a las actividades económicas plenas aunque el certificado de vacunación está siendo exigido en lugares cerrados para poder ingresar y ahora muchas empresas comenzaron a exigirlo a sus empleados y a sus candidatos a ser contratados,

El estado de San Pablo, por ejemplo, hoy liberó shows, discotecas y partidos de fútbol con 100% de ocupación, aunque exige uso de barbijo y presentación de certificado de inmunización con dos dosis.

Bolsonaro dijo que no se vacunará pese a que su gobierno impulsa la campaña de vacunación que es ampliamente apoyada por la población.

El 72% de la población tiene una dosis mientras 53% está inmunizado completamente.

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"Constituye práctica discriminatoria la obligatoriedad del certificado de vacunación en procesos selectivos de admisión de trabajadores, así como el despido por justa causa de empleado en razón de la no presentación del certificado de vacunación", dice la resolución de la cartera laboral.

En caso de despido o de no ser contratado por la falta de vacunación, la resolución establece que el empleado puede elegir ser reintegrado o recibir una indemnización doble.

Bolsonaro ha mantenido una red de apoyos internacionales de grupos antivacunas europeos y de Estados Unidos, pese a que sus hijos varones se han vacunado, así como su esposa, Michelle, que recibió una dosis de Janssen en Estados Unidos y no en el sistema de salud brasileño.

El presidente dijo oponerse a que se autorice la vacunación de niños menores de 12 años, algo que aún no fue autorizado por el ente regulador Anvisa, la Anmat brasileña. (Télam)