El Gobierno británico presentó hoy ante el Parlamento un proyecto de ley que penará como delito todas las protestas que bloqueen rutas e infraestructuras clave al argumentar que "entorpecen el orden público y perturban la convivencia".

La iniciativa "convertirá en delito" el hecho de interferir en infraestructuras nacionales clave, como las redes ferroviarias y aéreas, las autopistas, imprentas, refinerías de petróleo y gas y las centrales eléctricas, indicó Downing Street.

La medida, que forma parte los 38 proyectos anunciados ayer en el llamado "Discurso de la Reina", apunta contra manifestaciones como las de la organización Extinction Rebellion, acusada ​​de bloquear depósitos de petróleo o de obstruir la construcción de las principales redes de transporte.

"Lo que hemos visto en los últimos años es un aumento de las prácticas criminales, perturbadoras y autodestructivas, llevadas a cabo por unos pocos egoístas en nombre de la protesta", dijo hoy la ministra del Interior, Priti Patel, al hacer el anuncio.

Para la funcionaria, estas manifestaciones, que consideró como "antisociales", "causan retrasos y sufrimientos incalculables a los ciudadanos respetuosos de la ley que desean seguir adelante con sus vidas" y "alejan a la policía de las comunidades donde más se la necesita para prevenir la violencia grave y la delincuencia en los barrios".

Agregó también que este proyecto respalda a la policía para que actúe de forma proactiva y evite que se produzcan estos disturbios.

Patel recordó que recientemente el suministro de combustible se vio interrumpido por manifestantes que hicieron túneles bajo las terminales petrolíferas y cortaron los frenos de los camiones cisterna, mientras los policías se dedicaron a desbloquear autopistas obstruidas.

"Esto incluye a grupos como Just Stop Oil, que por sí solo costó a la policía más de 5,9 millones de libras en cuestión de meses", afirmó.

Las medidas complementan la Ley de Policía, Delincuencia, Sentencias y Tribunales, recientemente promulgada, que supondrá a partir del jueves 12 de mayo un aumento de la pena por obstruir intencionadamente una autopista con una posible condena de prisión de hasta seis meses y/o una multa ilimitada.

En respuesta al proyecto, el movimiento Extiction Rebellion, anunció que tiene planes para sacar a la calle a millones de personas a partir del 10 de septiembre de este año.

“Es una tontería pensar que anunciar nuevas restricciones impedirá que los ciudadanos salgan a la calle para exigir que su gobierno actúe para garantizar un futuro seguro para las personas en el Reino Unido y en todo el mundo", según Charlie Waterhouse, integrante del equipo de medios de la organización que busca cambios en las políticas medioambientales de los Gobiernos del mundo. (Télam)