El presidente de la Cámara de Senadores de Bolivia, Andrónico Rodríguez, lamentó este viernes que algunos médicos asuman una "medida inhumana" en pandemia, en alusión al paro ordenado hasta el 28 de febrero, en rechazo de la Ley de Emergencia Sanitaria.

"Mientras en el mundo entero los médicos están ocupados en salvar vidas y en coadyuvar en la contención de la pandemia, en nuestro país, lamentablemente, por culpa de algunos dirigentes del Colegio Médico, asumen una medida extrema que es totalmente inhumana", expresó Rodríguez en conferencia de prensa.

El Consejo Nacional de Salud (Conasa) decretó ayer el inicio de un paro médico nacional hasta el 28 de febrero en rechazo a la ley, que establece medidas extraordinarias durante la emergencia sanitaria relacionadas a la regulación de precios del servicio que prestan las clínicas privadas y de medicamentos y dispositivos médicos, entre otros aspectos.

Al respecto, el titular del Senado convocó al sector médico movilizado a entablar el diálogo y a los ministros del área para que formen parte de la reglamentación de la Ley de Emergencia Sanitaria.

Asimismo, la Iglesia católica se sumó al llamado para que las partes en conflicto se sienten a negociar.

"Ojalá se trabaje en una mesa de diálogo, en un encuentro fraterno para que todos estén de acuerdo con lo que se escribe. Hay que buscar y hay que agotar el diálogo porque todo está al servicio de la vida", dijo el presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Centellas, en un comunicado.

El también obispo de la ciudad sureña de Sucre afirmó que una oportunidad de negociación sería la redacción de reglamentos necesarios para la vigencia plena de la emergencia, informó la agencia de noticias Sputnik.

La huelga médica se cumplía hoy a medias, afectando principalmente a servicios hospitalarios públicos y consultas en clínicas de los seguros de salud manejados o regulados por el Estado, reportaron medios locales.

Los servicios de emergencia y la atención a pacientes de coronavirus operaban con normalidad, aunque abarrotados, agregaron los informes, que reportaron protestas aisladas de usuarios de esos servicios.

Pese a los pedidos, el Sindicato de Ramas Médicas (Sirmes) y el Colegio Médico de La Paz, aparentemente los más radicales del gremio, anunciaron que no concurrirían a un diálogo sobre la reglamentación de la ley de Emergencia Sanitaria y dijeron que la huelga sería intensificada en los próximos días

"No vamos a dar un paso atrás hasta lograr la anulación de la ley, y no vamos a participar en su reglamentación porque sería como aceptar la ley", dijo el líder del Sirmes, Fernando Romero, en una conferencia de prensa.

Justificó esta actitud afirmando que el Gobierno no aceptó dialogar sobre modificaciones de la ley antes de que ésta fuese firmada por el presidente, Luis Arce.

En respuesta, el ministro de Salud, Jeyson Auza, dijo en la televisión estatal que la negociación entre el Gobierno y los médicos se realizó cuando la ley estaba en trámite parlamentario y produjo un acuerdo que dio lugar a varios ajustes en la norma.

"La ley está vigente y se aplica con urgencia por la pandemia, pero hay reglamentos en los cuales se pueden acordar varios detalles", afirmó.

Citó, entre las cuestiones a ser reglamentadas, la conformación de un comité nacional de coordinación de la lucha contra la pandemia y la regulación de calidad y precios de los servicios médicos privados y fármacos durante la emergencia.

Auza agregó que la ley no prohíbe las protestas, aunque busca que los servicios de salud no sean paralizados.

Entre tanto, la Central Obrera Boliviana, que agrupa a todos los sindicatos del país, deploró la protesta de los trabajadores de la salud y pidió ser incluida en la redacción de los reglamentos de la emergencia. (Télam)