El expresidente de Polonia y premio Nobel de la Paz Lech Walesa, símbolo de la lucha contra el régimen comunista en Polonia en la década de 1980, se sometió hoy, a sus 77 años, a una operación cardíaca.

"La operación terminó", declaró su secretario Mark Kaczmar.

Tras una intervención que duró unas cuatro horas y media, Walesa "pudo volver a su cama de hospital y está descansando", agregó Kaczmar a la agencia de noticias AFP.

El premio Nobel de la Paz en 1983 y expresidente polaco había publicado ayer un dramático video en el que anunciaba su ingreso en el hospital, sin dar una fecha de alta.

"Les hablo desde el hospital. Lo que ocurra luego, solo el tiempo lo dirá", declaró el antiguo líder del movimiento sindical Solidaridad, que acabó pacíficamente con el comunismo en Polonia en 1989.

"Sin saber cuándo nos volveremos a ver o si simplemente volveremos a vernos, me gustaría decir que hice todo lo que pude para servir a la nación", agregó.

“Hasta la próxima, si el destino me permite seguir en esta Tierra un poco más. Si no, recen por mí”, finalizó el exmandatario.

Por su parte, Kaczmar informó que se trataba de un ingreso programado y que consistía en la sustitución de la batería del marcapasos del exmandatario.

Cuando trabajaba en los astilleros de Gdansk, Walesa sorprendió al mundo en 1980 al liderar una huelga de 17.000 obreros.

El movimiento obligó a las autoridades comunistas a reconocer al primer sindicato independiente del país -y primero de todos los países de la órbita soviética-, Solidaridad, y Walesa se convirtió en el artífice de una transición pacífica del comunismo a la democracia en Polonia.

Tras ganar el Nobel de la Paz en 1983, presidió Polonia entre 1990 y 1995 y, luego de perder en segunda vuelta las elecciones de este último año, en las que aspiraba a ser reelecto, volvió a trabajar un tiempo como electricista en los astilleros de Gdansk.

En 2000 volvió a postularse a la Presidencia pero apenas obtuvo poco más de 1% de los votos en la primera vuelta. (Télam)