El expresidente paraguayo Fernando Lugo (2008-12) avanzaba hoy en su rehabilitación en la Argentina por el accidente cerebrovascular (ACV) que sufrió el mes pasado y podría salir del área crítica esta semana, informó su médico de cabecera, el senador Jorge Querey.

Asimismo, fuentes cercanas a Lugo dijeron a Télam que esperaban para mañana una comunicación pública más detallada del estado de salud del exmandatario.

Para la familia del expresidente, estos avances son “un milagro”, según valoró el yerno de Lugo Luis Paciello, citado por la agencia de noticias IP Paraguay y el diario Extra.

El familiar contó que días atrás estuvo acompañando al expresidente en Buenos Aires.

“Él estaba bien, hablamos, responde, si bien tiene todavía la traqueotomía; no escuchás el tono de su voz, lógicamente, pero él habla”, dijo.

Además, abre los ojos, aprieta las manos y se comunica con respuestas cortas.

"Él interactúa de forma sencilla, ese tipo de cosas todavía, es un avance importante para que él pueda conectarse de nuevo", dijo Querey a la radio ABC Cardinal.

“Cuando rezamos, al decir ‘amén’, al decirte ‘sí, no’, mueve los labios, gestos, sonrisas”, detalló Paciello.

Agregó que los familiares se turnan para acompañarlo y le hacen escuchar los audios de WhatsApp que le envían sus amigos y otras personas que lo aprecian.

Paciello agradeció el apoyo generalizado y consideró que el expresidente y actual senador querrá “volver con la gente” ni bien se recupere.

El 7 de septiembre, Lugo fue trasladado desde Paraguay al Instituto de Rehabilitación y Educación Terapéutica Fleni, en Buenos Aires.

El exmandatario aún sigue conectado en forma intermitente a un respirador y una vez que pueda dejar de usarlo recibirá tratamientos para su recuperación neurológica, respiratoria y motriz.

El 10 de agosto, Lugo se descompensó mientras estaba en el Congreso y fue retirado del edificio por sus pares y funcionarios en silla de ruedas.

Luego se supo que el cuadro de convulsiones que había presentado era consecuencia de un ACV isquémico, es decir, la rotura de uno de los vasos sanguíneos que irrigan el cerebro o una interrupción de la llegada de nutrientes al órgano.

Lugo, un exobispo católico, gobernó Paraguay entre 2008 y 2012. Su triunfo electoral en 2008 terminó con 61 años de hegemonía del Partido Colorado.

Durante su gobierno fue diagnosticado con una etapa inicial de cáncer de linfoma, que logró superar.

Fue destituido de la Presidencia en junio de 2012, nueve meses antes de las elecciones presidenciales, mediante un controvertido juicio político en el Congreso, en el que fue acusado de mal desempeño de sus funciones.

Es hasta ahora el único mandatario paraguayo que no perteneció al Partido Colorado, de derecha, desde que esa fuerza política asumió el poder en 1954, primero bajo la dictadura de Alfredo Stroessner y a partir de 1989 en democracia. (Télam)