El que fuera líder de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Rodrigo Londoño, se ofreció a conversar con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) para lograr un acuerdo de paz con el Gobierno de Gustavo Petro, tras la crisis suscitada por el anuncio del Ejecutivo de una tregua que luego fue desmentida por la guerrilla.

En una carta dirigida al líder del ELN, alias Antonio García, Londoño expresó su deseo de aportar su grano de arena en "la titánica tarea de lograr la paz total que anhela la nación colombiana".

"Respetado Antonio: No son pocas las razones que motivan esta carta. Por supuesto, una de ellas es que la búsqueda de la solución política y negociada al conflicto armado entre el Estado colombiano y el ELN es un asunto público y de interés nacional", comienza la misiva enviada por Londoño, difundida anoche a través de Twitter.

El exguerrillero recordó que el éxito de este nuevo intento por dejar el alzamiento armado depende el bienestar de cientos de comunidades y la preservación de miles de vidas humanas, motivo por el cual quiere colaborar para sortear "las dificultades propias que se presentan en una negociación política".

"La experiencia que tuvimos en los diálogos de paz de La Habana, que dieron lugar a la firma del Acuerdo Final de Paz entre en el Estado colombiano y las extintas FARC-EP (2015), nos mostraron que los enemigos de la paz son fuertes y poderosos", agregó.

Sin embargo, ninguno de ellos es parte del actual Gobierno sino que "acechan cualquier intento de solución negociada al conflicto que persiste en el país", afirmó Londoño en su texto, que fue recogido por la agencia de noticias Europa Press.

En este sentido, alabó al actual Gobierno de Colombia, "elegido democráticamente por millones de colombianos que sueñan con un país justo y en paz", y destacó su compromiso con lograr "un silenciamiento de los fusiles de todos los actores armados".

"Es evidente que al elegirlo, las mayorías de Colombia dieron un no rotundo a la violencia y la guerra, votaron por poner fin al uso de las armas en la política", argumentó el exguerrillero y actual presidente del Partido Comunes, formación política integrada por miembros de la extinta guerrilla y con cinco representantes en cada Cámara del Congreso además de cuatro alcaldías.

Londoño subrayó la importancia de actuar "en beneficio de las mayorías" del país y de atender "de manera rápida, con grandeza y generosidad, las tensiones innecesarias" entre ambas partes de la mesa de negociación.

"Confío en que las deliberaciones internas en el conjunto de la militancia del ELN nutrirán con propuestas encaminadas a alcanzar con prontitud un acuerdo de paz con el Estado colombiano. Para tales efectos pongo a disposición la experiencia de las extintas FARC-FP, convencido que en el intercambio respetuoso siempre florecen elementos novedosos para la solución negociada a la violencia persistente", agregó.

"De este modo, estaré presto a conversar con usted, Antonio, si así lo desea, en el lugar y condiciones que el Gobierno del presidente Petro y las autoridades lo permitan.

"Mi deseo es aportar un grano de arena en la titánica tarea de lograr la paz total que anhela la nación colombiana", agregó Londoño, quien se mostró convencido de que la paz en el país debe "echar a andar de una vez y para siempre".

El ELN y el Gobierno iniciaron en noviembre sus negociaciones de paz de forma oficial en Caracas, con delegados de Cuba y Noruega como garantes.

Las conversaciones sufrieron un traspié a principios de año cuando el Ejecutivo anunció haber alcanzado con la guerrilla un acuerdo de cese del fuego por seis meses, lo que posteriormente fue negado por el grupo.

El miércoles pasado, el ELN afirmó que las negociaciones avanzarán en su segunda etapa en México, cuando se resuelva la "crisis" suscitada tras el anuncio de Petro de una tregua bilateral no concretada. (Télam)